Isla Isabel, gran atractivo turístico poco conocido en Nayarit

Por Eugenio Ortiz Carreño/Bahía de Banderas

Una isla donde quiera que se encuentre ejerce sobre la gente una peculiar fascinación. Es el caso de la llamada “isla de los sacrificios” ubicada frente al Puerto de Veracruz, a la que pocos tienen acceso. Nayarit es privilegiado en ese aspecto, porque cuenta no solo con el archipiélago de Islas Marías, sino también con otras islas como la Isla Coral, en la costa de Compostela, las islas Marietas, en la Bahía de Banderas y la hermosa Isla Isabel, localizada a la altura del municipio de Tecuala, Nayarit.

La isla Isabel ha sido durante décadas usado como campamento de pescadores, quienes realizan su labor en las aguas cercanas a las Islas Marías, hasta que en 1980 el gobierno federal puso atención y apreció las extraordinarias bellezas naturales y sus cualidades como un espacio apropiado para fines recreativos, culturales y de investigación científica.

En vista de lo anterior, ese año se hizo el decreto mediante el cual se le declara como Parque Nacional, declarando como espacio de “interés público”, la conservación y aprovechamiento de sus valores naturales para fines recreativos y culturales, al tiempo que se ordenó la presencia de los pescadores que la siguen usando como sitio de descanso e incluso se les hicieron una serie de viviendas, las cuales han sido destruidas por los fenómenos meteorológicos que azotan el pacífico en las temporadas de lluvias.

LABOR FAMILIAR

La visitación a la Isla Isabel se ha logrado mantener en los últimos años, gracias a la familia Sartiaguin, integrada por el padre y sus tres hijos, quienes operan con la autorización de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y se han organizado para realizar los recorridos desde el puerto de San Blas, a la isla, llevando a los grupos de turistas interesados en tener una experiencia realmente extraordinaria.

Los Sartiaguin operan como una auténtica agencia de viajes, pues hacen en los días previstos el trayecto de 74 kilómetros, proporcionan el hospedaje, organizan los recorridos de acuerdo al interés de los visitantes, ya sea para realizar actividades de buceo y snorkel, para admirar la gran cantidad de pájaros que pueblan el sitio o conocer la laguna salada y los enormes menhirs, conocidos como “las monas”.

Aunque la Isla Isabel es pequeña, pues solo tiene una superficie de 194,17 hectáreas, es necesario más de uno o dos días para recorrerla y disfrutarla a conciencia en toda su extensión. Hay académicos y científicos que duran hasta una semana para poder estudiar tanto las aves, como la laguna, las serpientes que habitan también y la gran cantidad de fauna marina que es posible admirar en el lugar.

Por eso los Sartiaguín han organizado lo que denominan el “Safari” oceánico, porque realmente el océano, es un entorno natural vasto, repleto de magníficas formas de vida y que envuelve de forma inevitable a todos aquellos que tienen la oportunidad de observarlas y el recorrido resulta una aventura o una maravillosa expedición, para conocer de cerca a estos gigantes de piedra.

ESCALAR LA MONTAÑA

Una actividad imperdible es escalar la montaña del faro, desde donde es posible disfrutar del paisaje de la isla en toda su redondez, lo cual es una experiencia única. Igual que admirar la gran cantidad de pelicanos, pájaros bobos patas azules, café y rosadas, además de las fragatas tijeretas, especie que solo puede sobrevivir sobre un árbol, o encima de rocas, pues si cae al suelo es seguro que morirá, y por eso algo sorprendente en la isla, es que la tierra en las veredas, están con gran cantidad de huesecillos descarnados de esas aves.

Como señala el decreto, es claro que la Isla Isabel, cuenta con recursos naturales para preservar el equilibrio ecológico de la zona en beneficio de los asentamientos humanos, que además puede cumplir con funciones de recreación por su proximidad al continente, por sus bellezas escénicas y naturales, por lo que es conveniente proteger sus recursos e incrementar la flora y fauna propias del lugar.

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