Invita la Iglesia a vivir la Cuaresma

Por Miguel Ángel Ocaña Reyes/Puerto Vallarta

Con el inicio de la Cuaresma, la comunidad católica es convocada a vivir un tiempo de reflexión, conversión y cambio de vida enfocado en mejorar las actitudes personales y fortalecer la sana convivencia familiar y social, de acuerdo con el llamado realizado por el Padre Fernando Enrique Rodríguez encargado de la Parroquia de María Reina de la Paz, en Marina Vallarta.

La Cuaresma se presenta como una oportunidad para hacer una pausa en el ritmo acelerado de la vida cotidiana y reflexionar sobre el rumbo personal y familiar. En un contexto mundial marcado por la violencia, las guerras y el estrés, este período litúrgico invita a recuperar la paz y la calma, así como a convertir aquellas actitudes que afectan la convivencia con los demás.

“Muchas veces no tenemos pecados grandes, no robamos, no matamos, pero quizá somos desesperados, enojones, tocamos el claxon demasiado al manejar”, se explicó. “Son actitudes que podemos mejorar para contribuir a una sana convivencia”.

PRÁCTICAS CUARESMALES

La Cuaresma se caracteriza por cuatro prácticas fundamentales que guían a los fieles en este camino de conversión:

La penitencia, entendida no como un sufrimiento sin sentido, sino como la disposición a realizar sacrificios personales que ayuden a reconocer la necesidad de Dios y el compromiso de ser mejor persona. “Toda cosa que vale la pena implica esfuerzo”, se señaló. “Así como se trabaja y se suda por amor para proveer a la familia, así también se ofrece el esfuerzo por amor a Dios”.

El ayuno, práctica milenaria que la Iglesia ha mantenido durante más de dos mil años, heredada de la tradición judía. Más allá de las tendencias modernas del ayuno intermitente para bajar de peso, el ayuno cuaresmal tiene como propósito privarse de alimentos y sabores agradables para tener la oportunidad de pensar mejor y discernir la voluntad de Dios.

La reflexión y la oración, elementos indispensables en un mundo que va a gran velocidad. La invitación es dedicar al menos diez minutos diarios para establecer un momento de relación con Dios y preguntarse: ¿a dónde voy?, ¿qué estoy haciendo con mi vida?, ¿cómo trato a mi familia?, ¿cómo están las relaciones en el trabajo?

La limosna, que va más allá de contribuir económicamente a la Iglesia. Es compartir con quien menos tiene y mantener una actitud generosa de manera constante. Durante los días pasados se observó en Puerto Vallarta una notable solidaridad de personas compartiendo alimentos y visitando a los adultos mayores. La invitación es a que esta generosidad no sea solo en momentos de emergencia, sino una actitud permanente.

FORTALECIMIENTO FAMILIAR

La Cuaresma también se presenta como una oportunidad para el fortalecimiento de las familias. Se invita a los hogares a reflexionar en conjunto sobre cómo van las relaciones familiares, cómo los hijos perciben a sus padres y cómo se puede construir una mejor armonía en el seno del hogar.

El llamado final es a aprovechar este tiempo litúrgico para hacer una pausa a la prisa cotidiana, reflexionar sobre la vida personal y familiar, y emprender un camino de mejora continua que redunde en una sociedad más generosa, solidaria y en paz.

La Parroquia de María Reina de la Paz, ubicada en Marina Vallarta, permanece abierta para quienes deseen vivir este tiempo cuaresmal a través de las celebraciones litúrgicas y los sacramentos.

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