Por Eugenio Ortiz Carreño/Bahía de Banderas
Es muy conocida la peregrinación anual o periódica que realizan los pueblos wixárika de Jalisco y Nayarit, al sitio ubicado frente al mar en el puerto de San Blas.
Menos conocida es cierta costumbre que hay entre los jóvenes de esa etnia, especialmente entre los que contraen matrimonio.
Se dice que hay una costumbre entre los wixárikas de que cuando se celebra un matrimonio o una pareja se va a casar, antes o después, bajan de la montaña y el novio trae a su prometida o a su novia después de la ceremonia allá arriba se la trae para mostrarle el mar.
Se dice que después de caminar desde sus lugares de origen, tras cruzar las montañas de la sierra, cuando ya están cerca del sitio, y llegan a una especie de loma, entonces el muchacho le tapa los ojos con un pañuelo especial.
A partir de ese punto el joven lleva a la muchacha y la conduce de la mano, la lleva por el camino que él ya conoce y guiando está a la vista la orilla del mar, entonces le quita la venda los ojos a la muchacha y entonces ella tiene la oportunidad de contemplar la inmensidad del mar que aparece ante sus ojos.
Es una ceremonia muy bonita, muy romántica que se ignora si se sigue realizando por los recién casados.
(Foto tomada del perfil del fotógrafo Max Jackson).












