Por Miguel Ángel Ocaña Reyes/Puerto Vallarta
Con una afluencia que rebasó las 500 personas, la feria ambiental organizada este sábado en el Parque Estatal Estero El Salado se consolidó como una de las más exitosas en su tipo, según declaró su director, Helios Hernández Hurtado.
El evento, realizado en el marco del Día Nacional del Cocodrilo —instaurado desde 2002—, buscó fomentar el respeto y la convivencia con esta especie protegida, luego de que en semanas recientes circularan publicaciones que generaron una percepción negativa sobre el reptil.
“Excelente, excelente. Hemos tenido una respuesta muy grande, es un esfuerzo combinado de varias instituciones, muy fuerte por el Centro Universitario de la Costa de la Universidad de Guadalajara”, expresó Hernández Hurtado, quien también destacó la presencia de las botargas Cuco y Cuca como un atractivo que logró captar la atención tanto de niños como de adultos.
La feria contó con la participación de 22 instituciones, entre las que se incluyen dependencias académicas y organizaciones ambientales.
Los asistentes pudieron observar colecciones de cocodrilos provenientes de la universidad y otras entidades, así como conocer experiencias de conservación de otras especies.
“Todo el que ha asistido está encantado con los cocodrilos”, agregó el director, quien subrayó que el objetivo principal es aprender sobre la biología del animal, su conservación y, sobre todo, cómo respetarlo, ya que se trata de una especie protegida por la ley.
RETOS DE CONSERVACIÓN
En cuanto a las actividades regulares del parque, Hernández Hurtado informó que actualmente se trabaja en la restauración de la infraestructura para reactivar los paseos en lancha, aunque por ahora no se ofrecen recorridos acuáticos.
No obstante, los visitantes pueden acceder a un sendero de aproximadamente 200 metros para apreciar el manglar y otras especies.
El director reconoció que el principal reto es “echar a andar que el parque funcione un poco mejor”, ya que encontraron áreas con operación dispersa.
El objetivo es consolidar los recorridos, fortalecer la investigación y mantener el estatus del estero como uno de los pulmones más importantes de Puerto Vallarta.
Aunque el área protegida abarca 208 hectáreas, Hernández Hurtado advirtió sobre la presión constante que ejerce la mancha urbana circundante. “Siempre va a haber presión contra el área natural en ese sentido”, señaló.
CONOCER PARA CUIDAR
Al cierre de la entrevista, el director hizo un llamado a la comunidad vallartense: “Que vengan a conocerlo. Si no conocemos, no queremos cuidar. A la hora que conocemos, nos enamoramos y por lo tanto cuidamos y vamos a conservar a las especies”.
La feria ambiental representa un paso más en la estrategia del parque por recuperar la confianza ciudadana y reforzar la educación ambiental, en un contexto donde la convivencia con la fauna silvestre se vuelve cada vez más relevante ante el crecimiento urbano.













