Por Eugenio Ortiz Carreño/Bahía de Banderas
De manera lenta, pero consistente, ha crecido el segmento de bodas en Bahía de Banderas, Nayarit. Su despegue fue quizás a finales de la década de los 90, en el siglo pasado donde principalmente extranjeros de Estados Unidos y Canadá, veían en Bahía de Banderas un lugar perfecto para su enlace matrimonial. Ahora el número de enlaces se ha ampliado a otras nacionalidades e incluso en toda la Bahía, no sólo del área de Puerto Vallarta, sino del otro lado del río Ameca.
Mientras que a finales de la década de los 90 se llegaban a registrar menos de 50 enlaces, ahora la cifra es mayor a las 200 bodas en una temporada. y muchas se realizan en un ambiente de total exclusividad, donde el servicio de hospedaje en los hoteles, es parte del paquete por comercializar; para menos de 50 invitados a más de 200. Incluso hay excepciones donde solo son los novios y la familia más cercana los asistentes.
Una de las playas que se ha distinguido por ser favorita para los novios y familiares es la playa Canalán del desarrollo Mandarina, en el municipio de Compostela, por su extraordinaria belleza y su ambiente natural y donde las instalaciones se mimetizan con el ambiente, con una arquitectura amable, donde además de lujosos se cuenta con un embarcadero exclusivo, y un campo de golf.
Uno pensaría que a las bodas únicamente vienen personas de la misma nacionalidad, pero no es así, ya que, por ejemplo, si son canadienses los contrayentes puede uno encontrarse con amigos y familiares que llegan de distintas partes del mundo. Otro ejemplo, se ha dado en casos de novios de Rusia cuyos invitados eran de Estados Unidos, Alemania y otras partes del mundo; y es más común cuando la novia es mexicana y el novio es extranjero se da una presencia de invitados de otras nacionalidades.
El hecho de que en la zona existen proveedores de la más alta calidad que trabajan en la organización y el diseño de vestidos, zapatos y todos los accesorios hace que se realicen bodas de novios de nacionalidad persa y cuyo destino favorito es Punta de Mita. Ellos han preferido estas playas a cualquiera otra a nivel mundial. Todo ello, nos habla del crecimiento del mercado del segmento de bodas en Riviera Nayarit.
Una de las proveedurías que ha crecido junto con las bodas, es el de la grabación y filmación de videos y es importante precisar que el periodo de filmación de bodas se da desde el mes de noviembre hasta el mes de marzo. El costo del servicio si es para extranjeros, siempre se cobrará en dólares, y dependerá si fue el convenio directo entre los “novios y fotógrafos o videografos, o intervino alguna coordinadora de bodas”.
Otras variantes del precio total a cobrar son el número de horas de filmación y los aspectos a captar, incluso el uso de tecnologías como cámaras, luces y drones, puede crear importantes modificaciones en el costo final.
Ahora, ese incremento en bodas entre extranjeros, se amplía para un área poco explorada en el pasado, se trata de “pedidas de mano”, donde los protagonistas son los padres de los futuros contrayentes; escogen el escenario con la misma formalidad como cuando se realizará el enlace, pero solo es para dejar huella de su inicio como familia.
Todo se da en hoteles tan exclusivos como One Holy, ubicado en el Desarrikki Mandarina en Nayarit, y de hecho a todo lo largo del litoral de la Bahía de Banderas se realizan cada vez más enlaces matrimoniales, de jóvenes parejas que se enamoran también de las bellezas naturales del destino.
Es importante destacar que, si ponemos atención en los catering o niveles de servicio, en cuanto al montaje de los escenarios para las bodas o pedidas de mano, son muy sencillos, pero lo que resulta más atrayente es el marco de la combinación de playa, montaña y el set que ofrece la naturaleza en una de las ocho bahías más hermosas del mundo. Más ahora en esta temporada en que se dan los bellos atardeceres.












