Marineros que realizan circunnavegación de la tierra anclan en Vallarta

Por Eugenio Ortiz Carreño/Puerto Vallarta

Pepe Sola, integrante de la Asociación de Amigos de Grandes Navegantes, se ha propuesto seguir la “huella” de Magallanes y Juan Sebastián Elcano, a bordo de un velero y con una tripulación de voluntarios. Hicieron ya una parte del recorrido, aunque en la Isla de Guam perdieron su primer barco llamado “Prosperidad” por un tifón, ahora siguen en el velero “Fénix”, amarrado en un muelle de la Marina Vallarta.

Sonriente siempre y con la característica amabilidad española explicó el gran proyecto que inició en 2019, justo al cumplirse los 500 años de que zarpara Magallanes de Sevilla, que fue en 1519, recorrido que culminará el marinero Juan Sebastián Elcano, tras morir el primero en una isla de Hawaii.

“Bueno, esta aventura, este proyecto que llamamos Tras la estela de Elcano, la iniciamos en agosto del 2019 con el objetivo de conmemorar aquella primera circunnavegación que 500 años atrás inició Hernando de Magallanes y terminó Juan Sebastián Elcano. Tuvimos una serie de dificultades en nuestra expedición. Primero nos pilló la pandemia que nos tuvo detenidos durante algo más de 18 meses en el Callao. Y en segundo lugar un tifón hundió el primer barco que hoy reposa en el fondo de la bahía de Apra, en la isla de Guam”.

“Pensamos que no podíamos dejarlo así, que teníamos que continuar y aquí estamos. Hemos buscado un barco que lo reemplazará. Este barco, el Fénix, lo reemplaza estupendamente y retomamos la aventura”.

RUTA DE NAVEGACIÓN

“Esta vez, en vez de bajar por el Estrecho de Magallanes, que ya habíamos pasado por allí, y de visitar los puertos de Sudamérica, del Pacífico y Atlántico sudamericano, pues hemos decidido que como lo que hacemos es contarlo en cada uno de los puertos que arribamos, pues hemos decidido que también teníamos que contar nuestra historia en estos países hermanos que también fuimos durante mucho tiempo parte del mismo imperio”.

“Y aquí estamos. Hemos llegado aquí para conmemorar precisamente la que fue la mayor ruta comercial y la más larga ruta comercial de la historia, que ha sido el galeón de Manila”.

– ¿Cómo ves el resto de la jornada qué falta?

La idea ahora es continuar desde aquí a Guam, que es donde dejamos la expedición, y allí retomar lo que era la expedición inicial, la expedición que completaría Juan Sebastián Elcalo hasta Filipinas con Magallanes. Magallanes desapareció en Filipinas.   A partir de ahí Juan Sebastián Elcano toma el mando de la expedición y llega a las islas de la Especiería, que era el objetivo de aquella expedición, porque no era dar la vuelta al mundo propiamente, era llegar al país de las especias. Y bueno, Juan Sebastián Elcano llega a esas islas, carga de clavo y vuelve por la ruta del oeste hasta llegar a España.

– Es una aventura, pero es un proyecto extraordinario…

Lo más emotivo es las acogidas que estamos teniendo en cada uno de los puertos que visitamos encontramos tanto afecto y estamos encantados de llegar a estos sitios.

– ¿Qué lugares han visitado ya?

Pues mira, empezamos esta historia ya en el 2019, cuando se cumplían 500 años de que zarpase Magallanes de Sevilla, que fue en 1519. Y entonces, justo el mismo día que se cumplían esos 500 años, el 10 de agosto zarpamos de Sevilla y de ahí a Sanlúcar, donde Magallanes terminó todo el abastecimiento y completó la tripulación. Y a partir de ya cruzamos el Atlántico para ir en principio, ahora sí llegamos a Arrecife.

Entonces la idea es que en cada uno de los puertos que llegábamos, pues contábamos un poco lo que hacíamos y lo que hicieron ellos y sobre todo por qué lo hicieron y cuáles son las consecuencias que ha tenido después para la humanidad. Hemos tocado Recife, Río de Janeiro, Montevideo, Buenos Aires, Mar del Plata, Puerto San Julián, Río Gallegos, Valparaíso, El Callao, Guayaquil, Galápagos, Marquesas, Fiji, Islas Salomón y Guam.

SIGUE LA AVENTURA

– ¿En su travesía han enfrentado dificultades?

En Guam llegó un supertifón y hundió el barco. Se llevó el barco. El barco está hundido ahora a 35 metros de profundidad, nos quedamos. en una situación realmente triste. Caramba, dijimos, pues esto no se puede acabar aquí. Había sido un conjunto de emociones tan positivas, tan distintas, tanta gente que conocimos, tantos amigos que dejamos por los puertos, que nos quedó esa sensación de que teníamos que buscar la forma de continuar.

Empezamos a buscar barco, estuvimos 18 meses buscando un barco que de alguna forma se adaptará a lo que pretendíamos. Lo podías hacer con cualquier barco, pero bueno, vamos a buscar un barco que tenga condiciones de seguridad, de navegabilidad, un mínimo de confort.  Y encontramos este, el Fénix es muy parecido al que se hundió, muy parecido en tamaño, en características, en navegabilidad.

– ¿Y de quién fue la idea de hacer esta travesía?

Bueno, yo soy el promotor, pero esto es un trabajo de equipo, uno solo no puede hacer eso. Entonces, al final se ha generado un equipo, creamos esta asociación de amigos de los grandes navegantes y exploradores españoles. Y entonces el empuje de todos los socios y el trabajo de la junta directiva es la que está haciendo que esto sea una realidad. Es muy importante a veces que a uno le digan adelante en un proyecto.

– ¿Son solo integrantes españoles?

Bueno, ahora tenemos argentinos, ahora ya tenemos mexicanos y señala a Pablo Fernández. Esperamos, pues, por lo menos continuar con el nivel de amistades quizás no sea tan intenso, porque en los países hispanoamericanos es mucho más sencillo. Bueno, los países ya de habla inglesa, Guam, por ejemplo, ha sido 300 años español, pero llegaron ahí los americanos e hicieron esfuerzos ímprobos por borrar todo lo español.  Entonces no sientes la acogida que sientes en estos sitios, en México, en Argentina.

– Esto es como un encuentro con la historia…

Un encuentro con la historia, pero sobre todo es un esfuerzo por hermanar un poquito más a los países que durante tantos años hemos sido hermanos. Tenemos un lema en nuestra asociación que “la mar nos une”. Y es que es verdad, desde esa primera circunnavegación, los océanos se convierten en unas autopistas de intercambio comercial, de intercambio social.   Se hacía navegación de cabotaje, pero cruzar ese mar tenebroso, donde de seguro que te encontrabas esos míticos monstruos, pues la gente no se atrevía.   Y desde que se conoce que se pueden cruzar y que al otro lado hay gente, se convierte en autopistas de intercambio.

Pepe Solá ofreció una charla a los vallartenses en el salón de la presidencia municipal, donde recibió la admiración y los buenos deseos de los vallartenses.

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