Recomiendan cuidado con los “remates inmobiliarios”

Por Miguel Ángel Ocaña Reyes/Puerto Vallarta

Adquirir una propiedad a través de un remate inmobiliario o bancario representa una oportunidad de inversión atractiva, pero está rodeada de mitos y riesgos que es crucial conocer. En entrevista, el abogado Ricardo Rodríguez Hernández, de “Rodríguez y Asociados”, explicó en detalle el funcionamiento de estos procesos, desmontando la idea popular de que se trata de una venta directa de casas a precios de ganga.

Aclaró que el término “remate bancario” es coloquial, ya que en realidad no se compra la propiedad directamente, sino los derechos de la garantía hipotecaria que el banco posee sobre un inmueble en litigio. “Hay remates judiciales, donde sí se remata la propiedad en el juzgado, y los remates bancarios, que en realidad es la compra de los derechos de un inmueble al banco titular de la garantía hipotecaria”, explicó el experto. En estos casos, el inmueble siempre queda como garantía de pago; si el deudor no paga, el banco inicia un juicio para recuperarla.

VERIFICACIÓN, PRIMERO

El punto central que destacó el abogado es la imperativa necesidad de revisar a fondo el expediente y los antecedentes del juicio antes de realizar cualquier pago. “Lo importante y fundamental siempre es revisar los antecedentes de la propiedad y del juicio”, enfatizó. Según Rodríguez, quien ofrece el remate debe tener acceso a esta información y demostrarla al interesado previo a cualquier desembolso.

Esta advertencia cobra relevancia ante la desinformación y el mal uso de los inventarios de propiedades. “Desafortunadamente, hay mucha desinformación… y también hay mucha gente que hace mal uso de inventarios… publican o hacen mal uso de esta información intentando robar o fraudear a las personas que sí tienen interés real en invertir”, alertó.

COSTOS Y TIEMPOS

El litigio no es un proceso rápido ni exento de costos adicionales. Rodríguez Hernández detalló que el comprador adquiere los derechos de la garantía y, para hacerse propietario, debe trabajar mediante una estrategia jurídica que puede extenderse en el tiempo. “Hay desde 6 meses, si ya está en una ejecución de convenio judicial, hasta 5 años si es una cesión de derechos de crédito”, señaló.

A la inversión inicial, deben sumarse gastos como honorarios legales y costos notariales por la cesión de derechos y la escrituración. En su despacho, estos honorarios se calculan en un rango del 10 al 20% sobre el valor real del inmueble. A modo de ejemplo, mencionó que para una propiedad de 1.5 millones de pesos, un 10% adicional representa 150,000 pesos que elevan el costo total.

RENTABILIDAD CON PACIENCIA

A pesar de los plazos y costos, el especialista calificó la inversión como “muy viable y segura” siempre que se tenga acceso al expediente y antecedentes. “Es una inversión muy viable, segura siempre y cuando tengas el acceso al expediente y antecedentes de juicio… y al final de cuentas es muy redituable. La ganancia es muy buena, pero hay que tener paciencia para ejecutar todo el negocio”, concluyó.

Finalmente, Rodríguez Hernández insistió en que la certeza es la base del negocio: “No den ningún dinero si no tienen acceso y certeza de que la casa le pertenece al banco que les comenta”.

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