Agencias/SUN/Ciudad de México
Después de permanecer un año bajo cuidados especializados, la tortuga marina “Verdín” finalmente volvió a su hábitat natural. El ejemplar, de aproximadamente 135 kilogramos, fue liberado en las costas de Yucatán tras recuperarse de una grave fractura en el cráneo que puso en riesgo su vida cuando fue encontrada en julio de 2025 en una playa de Celestún.
Su historia se ha convertido en un ejemplo del trabajo conjunto entre especialistas, autoridades y ciudadanos comprometidos con la conservación de la fauna marina, demostrando que la atención oportuna puede marcar la diferencia para especies que enfrentan múltiples amenazas en el litoral mexicano.
“Verdín” fue trasladada al Centro de Rescate e Investigación de Tortugas Marinas en la Península de Yucatán, donde permaneció bajo observación médica durante varios meses. A lo largo de su recuperación recibió tratamientos veterinarios, estudios clínicos y un seguimiento constante para asegurar que recuperara completamente sus capacidades antes de regresar al océano.
El biólogo Carlos León Alemán, docente del Centro de Estudios Tecnológicos del Mar (CETMAR) y responsable del campamento tortuguero, explicó que la recuperación de la tortuga fue posible gracias al apoyo de especialistas y de la comunidad.
Detalló que residentes extranjeros y voluntarios realizaron donaciones de materiales indispensables para los tratamientos, entre ellos guantes, vendas, medicamentos e insumos médicos. Asimismo, contribuyeron a cubrir estudios como radiografías y análisis de sangre que permitieron monitorear la evolución del ejemplar durante todo el proceso de rehabilitación.
Este tipo de atención resulta fundamental en tortugas marinas con traumatismos severos, ya que las lesiones en el caparazón o en el cráneo pueden comprometer su capacidad para alimentarse, orientarse o escapar de depredadores una vez que regresan al mar.












