Por Eugenio Ortiz Carreño/Bahía de Banderas
Feligreses y promotores del nuevo templo de Bucerías, dedicado a Nuestra Señora Reina de la Paz, expresaron su confianza de que pronto se avanzará en los trabajos, luego de que se ha determinado el proyecto más apropiado, y que convence a todos los que están comprometidos.
Incluso en la esquina poniente norte, hay una obra negra de lo que según se pudo establecer, será un velatorio comunitario, que es parte del proyecto y mientras tanto, se sigue oficiando misa dominical bajo un toldo de plástico, ya que fue derribado el antiguo templo, el cual, según un análisis de Protección Civil, no reunía ya las condiciones de seguridad necesarias.
Aunque en apariencia el edificio del templo “estaba bien”, en varios puntos las varillas estaban a la vista, se había caído parte del enjarrado y de la pared y eso debilita la resistencia de toda la estructura. Había realmente mucho deterioro del mismo, porque se empezó a fracturar en partes importantes que incluso Protección Civil hizo un dictamen donde dice que ya no era posible continuar con el edificio.
Además, se hizo una consultoría a un despacho también que atiende esos temas culturales y coincidieron en el mismo diagnóstico y se cuenta con fotografías y evidencias de todo el deterioro que había sufrido y seguir usándolo era un acto irresponsable y por eso se determinó su derribo.
Según informaron los promotores, ha habido propuestas de proyectos que no han sido afines con lo que se pretende y finalmente se optó por una propuesta, la cual además será financiada por donantes foráneos, para evitar las críticas malintencionadas de personas que pretenden ser ejidatarios y buscan “recuperar” el terreno, con el argumento de que ya no se usa para el fin para el que fue “donado”.
Lamentablemente ha habido mala fe porque se ignora que el terreno del templo, está en la parte que fue expropiada por el Fideicomiso de Bahía de Banderas, es decir, que había dejado de ser ejidal y por eso se cuenta con una escritura ante la Secretaría de Gobernación que lo destina para servir como templo.
Mucha gente que todavía vive en Bucerías, recuerda como el templo en un inicio, a principios de los años 70, siendo el encargado el padre Lauro Martínez inició con un tejabán con techos de lámina o tejas de asbesto. Posteriormente se hizo el edificio que se quitó por inseguro.
Desde entonces, desde que se hizo el trazo urbano del centro de Bucerías se designó ese espacio por el gobierno federal como un espacio de culto o centro de culto, que es la iglesia, la plaza y así está se registró. Hay registros al respecto, está dentro de la norma.












