Por Miguel Ángel Ocaña Reyes/Puerto Vallarta
A unos días de que concluyan oficialmente las vacaciones de verano, el sector turístico de Puerto Vallarta realiza un balance con cifras aún preliminares, pero con un claro denominador común: la toma de decisiones de los viajeros fue de último minuto, fenómeno que el director de Promoción del Fideicomiso de Turismo (Fidetur), Luis Villaseñor, atribuyó directamente al impacto del Mundial de Fútbol.
Explicó que, durante todo el mes de junio, las familias mexicanas —principal mercado emisor en esta temporada— mantuvieron su atención puesta en la copa del mundo, lo que frenó la planeación anticipada de sus vacaciones.
“Todo el mes de junio las familias que vienen principalmente mexicanas en el verano estaban todo mundo muy alerta del tema del Mundial, entonces eso mermó, eso detuvo un poco la planeación de las vacaciones”.
Sin embargo, tras la eliminación de la selección mexicana el pasado domingo, el panorama cambió radicalmente en cuestión de días.
OCUPACIÓN
A pesar de la volatilidad en los tiempos de reserva, el funcionario se mostró optimista y adelantó que la expectativa es superar el 60% de ocupación promedio durante todo el periodo vacacional, aunque aclaró que aún se trata de cifras preliminares y que el cierre definitivo se conocerá en los próximos días.
“Estamos con la expectativa de poder superar el 60% de ocupación promedio de todo el periodo”, afirmó.
Como parte del balance positivo, Villaseñor destacó que la llegada de pasajeros nacionales vía aérea registró un incremento del 0.5% durante julio, comparado con el mismo mes del año anterior. Este crecimiento, aunque moderado, fue impulsado por la nueva conectividad aérea con ciudades como Aguascalientes, San Luis Potosí y Puebla, cuyos vuelos han facilitado el acceso al destino.
“Esto nos ayudó a tener más opciones para llegar al destino”, subrayó el director de Promoción, quien consideró que la diversificación de rutas es clave para mantener el flujo turístico en temporadas bajas y de transición.
VERANO ATÍPICO
El panorama descrito por Villaseñor dibuja un verano atípico, marcado por la inmediatez y la reacción rápida de los viajeros, pero también por la capacidad de respuesta del sector hotelero y de servicios para adaptarse a la demanda de último momento.
“Todo fue muy a corto plazo”, reconoció el funcionario, pero enfatizó que los hoteles supieron responder a los picos inesperados, lo que permitió mantener un ritmo de ocupación aceptable en los fines de semana más concurridos.
El Fideicomiso de Turismo espera consolidar los datos definitivos de ocupación y derrama económica en los próximos días, una vez que concluya el operativo vacacional. Mientras tanto, Villaseñor reiteró que la meta es seguir fortaleciendo la conectividad y promocionar a Puerto Vallarta como un destino accesible, tanto para el mercado nacional como internacional.
“Seguimos trabajando en dar más opciones de llegada y en mantener la competitividad del destino”, concluyó.











