“Amanda” sería el primer ciclón de la temporada

Por Mario Herrera García/Puerto Vallarta

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó este viernes que vigila una zona de inestabilidad que podría convertirse en el primer ciclón de la temporada 2026, cambiando drásticamente el clima en los próximos días y trayendo precipitaciones clave para varios estados del país.

Es así que las autoridades meteorológicas encendieron las primeras señales de alertas preventivas a nivel nacional.

Esto, luego de que una extensa zona de baja presión en el Océano Pacífico ha incrementado significativamente su potencial de desarrollo ciclónico durante las últimas horas, captando la atención de los expertos.

De acuerdo con el reporte más reciente emitido por el Servicio Meteorológico Nacional, existe un 60% de probabilidad de que este sistema evolucione a ciclón tropical en un pronóstico a siete días.

Esto marca el inicio virtual de la actividad ciclónica fuerte en la región occidental, adelantando los preparativos de protección civil entre las autoridades estatales y municipales costeras en el Pacífico mexicano.

El Servicio Meteorológico Nacional, dependencia oficial de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), mantiene un monitoreo constante y riguroso del fenómeno.

Los especialistas analizan minuto a minuto la trayectoria, la presión atmosférica y la velocidad de los vientos para determinar el momento exacto de su posible formación ciclónica.

Si las condiciones atmosféricas continúan favoreciendo su rápido desarrollo, este fenómeno meteorológico recibirá el nombre oficial de “Amanda”.

Este es el primer nombre en la lista internacional asignada para la temporada de huracanes 2026 en esta cuenca oceánica, marcando un hito en el calendario meteorológico de este año.

La inminente formación de “Amanda” responde directamente a las altas temperaturas registradas en la superficie del mar, que actualmente superan los 26 grados Celsius.

Este intenso calor oceánico actúa como el combustible principal para la organización de las nubes y la intensificación de las tormentas eléctricas.

El complejo proceso meteorológico comienza como una simple zona de inestabilidad, que luego pasa a consolidarse como una depresión tropical.

Al alcanzar vientos sostenidos de 63 kilómetros por hora, el sistema se bautiza oficialmente como tormenta tropical y recibe su nombre, iniciando su ciclo de vida más destructivo.

Los modelos numéricos de predicción climática sugieren que el sistema se está organizando de manera constante al sur de las costas nacionales. La abundante humedad proveniente del océano ya comienza a interactuar con la circulación atmosférica del país, generando los primeros desprendimientos nubosos hacia el territorio.

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