Por Eugenio Ortiz Carreño/Bahía de Banderas
Según el biólogo Armando Andrade, integrante de la corporación de Protección Ciudadana del Estado de Nayarit, con base en Nuevo Nayarit, es posible la convivencia del ser humano con los cocodrilos y hay claros ejemplos de ello, como son el de La Tovara, en el municipio de San Blas, Nayarit, el de la Manzanilla, en el área de Jalisco, y la Ventanilla, en Oaxaca.
Armando Andrade integra un equipo de biólogos que incluye a la bióloga Leslie Solís, que expusieron sus puntos de vista en la reciente mesa de análisis que se llevó a cabo en las instalaciones del Tecnológico Nacional de la Cruz de Huanacaxtle, donde puntualizaron que efectivamente, el cocodrilo ha existido en la zona desde antes que esta comenzara su actual desarrollo.
Armando Andrade destacó lo que se ha logrado hacer en la Tovara, donde se pueden ver infinidad de especies, otros reptiles, aves, tortugas y obviamente cocodrilos, que es uno de los principales atractivos porque están en su hábitat natural. En Jalisco está la localidad de la Manzanilla, donde la gente va y disfruta, y hacen recorridos donde ven los cocodrilos en hábitat natural, que tienen en espacios especiales para que la gente los pueda disfrutar en un cocodrilario, al igual que en San Blas también.
Otro ejemplo es La Ventanilla, Oaxaca, en la comunidad de Boca donde se hacen actividades eco turísticas, recorridos y se ven cocodrilos en vida libre.
DESINFORMACIÓN SOBRE COCODRILOS
Comentó que en la región la especie se nota, cuando empieza a haber más aparición de animales en zonas urbanizadas es cuando se ven más notas en medios, sobre todo en redes sociales, personas que incluso son ajenas al periodismo sacan pequeños videos y opinan desde lo que ellos piensan de la problemática de los cocodrilos y con eso va mucha desinformación y eso se multiplica y de alguna manera va permeando en la sociedad esa opinión, aunque no esté apegada a la realidad, se toma como un hecho que hay sobrepoblación.
Estimó que los biólogos que trabajan con la especia, buscan evitar desinformación, pero lo que nos está quedando claro es que se tiene que trabajar como sociedad, en esas mismas vías, en que sabemos que en redes sociales se esparce mucha desinformación, o mala información, de alguna manera la sociedad está tomando mediante esas herramientas de comunicación se está formando su criterio.
Creemos también que las mismas redes sociales, pueden ser una herramienta eficiente para llevar el mensaje adecuado, con el gran trabajo de los periodistas, porque debemos de reconocer que tanto en Puerto Vallarta, como en Bahía de Banderas, hay también muchos periodistas que obviamente preguntan, consultan, con personas allegadas al tema y las publicaciones que hacen al respecto, llegan con información sustentada que a todos interesa y el público, la sociedad se formará un criterio, una opinión sobre eso, pero al menos que tengan información fidedigna.
CAZA DE COCODRILOS
Refirió el biólogo que históricamente en la región ha habido presencia de cocodrilos y se comprueba con los trabajos de investigación que ha realizado el historiador Eduardo Gómez Encarnación, que a mi forma de ver el crecimiento de la Bahía y hablando de los relatos históricos que han pasado en la bahía, hace años, de la década de 1980, 1990, la población de cocodrilos, como se ve en relatos históricos registrados, los cocodrilos fueron en la zona de la Bahía de banderas altamente cazados y comercializados.
Añadió que la especie durante muchas décadas fue aprovechada industrialmente, porque en aquella época había permisos legales, y después se hizo veda nacional, para dejar que las poblaciones se fueran recuperando, precisamente porque el aprovechamiento de la especie, se hizo de alguna manera al grado que se redujo la población, por lo cual se declaró una veda nacional, para dejar que las poblaciones se fueron recuperando poco a poco.
En el caso de los cocodrilos la recuperación es lenta, no es de inmediato como otras especies y en las décadas actuales de 2020, las poblaciones se han recuperado, pero no al grado de que se pueda decir que hay sobrepoblación, y el otro punto es que cada vez ellos tienen menos espacio, la dinámica que tenemos en la bahía con todo el crecimiento en cuanto a infraestructura, desarrollos turísticos, nuevas colonias, no solo en la franja hotelera se afecta el espacio de los cocodrilos, sino también en las colonias.
Por ejemplo, alrededor del estero el Salado, alrededor de la laguna el Quelele, ahora empiezan a verse fraccionamientos, todo eso conlleva a que los espacios naturales de estos animales sean modificados; si antes un cocodrilo viajaba del área del Quelele a donde hoy está Valle Dorado, tal vez lo veían 5 personas, y ahora si un cocodrilo hace el mismo trayecto, para andar de charca en charca, ahora lo pueden ver 200 personas y pueden ser 100 o 120 reportes de celular y es el mismo cocodrilo.
POBLACIÓN ESTIMADA EN LA REGIÓN
Refirió el biólogo Armando Andrada que según un estudio en 2018-2019 solo en el municipio de Bahía de Banderas se estimó una población de 270 ejemplares. Eso son los que nos dieron en los conteos, en los que tardamos un año, y en Puerto Vallarta hay lugares como boca de Tomates, y lo que es Boca negra y el Salado, pero suponiendo que si se le aumentan uno 160, entre todos podrían haber 350 ejemplares, máximo.
Esta es la gran cifra que dan otros investigadores que estudian la especie, pero no es un número muy elevado. Además, estos animales se adaptan a las modificaciones que se hacen a su hábitat, por ejemplo, entre la franja turística hay marinas, hay campos de golf, y pueden irse adaptando e ingresar a esas infraestructuras turísticas.
A pesar de todo, la especie se encuentra dentro de la Norma Oficial Mexicana 059 y su estatus es que está sujeta a protección especial por parte de la SEMARNAT, se ha reconocido en las últimas décadas que las poblaciones vienen recuperándose y también se sabe que hay a nivel nacional, un gran esfuerzo por parte de la Comisión Nacional para el uso de la Biodiversidad, la Conabio, para una evaluación de esta especie en todos los estados donde se distribuye.
Por ejemplo, en el Pacífico la especie está presente desde Sinaloa e incluso en la parte sur de Sonora, y hasta el estado de Chiapas, esperamos que en algún tiempo se puedan hacer públicos esos estudios y tendremos un buen diagnóstico nacional, no solo de la región, sino de todo el país, y saber cómo se encuentran las poblaciones en ciertos sitios.
En Bahía de Banderas y Puerto Vallarta, tenemos dos cosas, primero que se han ido recuperando en un proceso lento la población, no hay sobrepoblación, pero el espacio que tenía antes ya no existe. Antes se hablaba de 2600 2800 hectáreas, eso el 90 por ciento se ha perdido. Hay registros que desde la parte zona norte hotelera de Puerto Vallarta, hasta Bucerías, eran zonas de humedal, donde convivían en santa paz.
Pero esos lugares ya jamás van a volver y por eso es necesario aprender a convivir con la especie. Es importante destacar que a nivel mundial existen más de 26 especies, día a día se están descubriendo algunas especies que se están especializando y van formando nuevas, entonces estas especies viven en zonas tropicales y subtropicales, distribuidos en más de 100 países, o sea que no somos el único país que tiene cocodrilos, ni la única zona turística que tiene cocodrilos en zona de playa o en zona de mar.
TEMA SENSIBLE
Es un tema muy sensible para la actividad turística de la zona, para la sociedad es común, el decir, por qué tenemos cocodrilos en la playa, si antes no existían o antes no había en la bahía, y bueno recordar que esta especie que es el cocodrilo de río o cocodrilo americano, tiene la capacidad de desplazarse y de permanecer en el mar, porque tiene un mecanismo para desechar el exceso de sal, por eso puede aguantar estar más tiempo en el mar y además está muy asociado a la época de lluvias, si vemos la cronología de los reportes de cocodrilos en el mar, justamente en la época de lluvias es cuando tenemos más reportes y es lógico por las corrientes, las crecidas como el río Ameca, obviamente ahí viven cocodrilos y son expulsados.












