Por Mario Herrera García/Puerto Vallarta
La extorsión en Puerto Vallarta afecta, al menos, al 40 por ciento de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes), que constituyen la columna vertebral de la economía en Puerto Vallarta.
Así quedó de manifiesto durante el desayuno mensual organizado por la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Puerto Vallarta, el cual representó un encuentro para debatir el tema “Extorsión empresarial, no caer, no pagar, denunciar”.
Y es que al menos cuatro de cada 10 micro y pequeños empresarios en Puerto Vallarta han sido víctimas de intentos de extorsión.
Esta cifra, de acuerdo con una encuesta aplicada entre afiliados de la Coparmex Puerto Vallarta, lo que posiciona a este delito como el principal problema de seguridad para el sector empresarial de esta región.
El presidente del organismo en esta ciudad, Francisco Gabriel Vizcaíno Rendón, señaló que la problemática mostró un incremento durante 2025, al registrar una afectación del 40 por ciento entre socios, cifra que representa un aumento del 5 por ciento en 2025 con respecto a 2024.
En el panel participaron funcionarios de la Fiscalía General del Estado de Jalisco y especialistas de Coparmex Nacional.
En particular, Jorge Peñuñuri Pantoja, presidente del Comité Jurídico de Coparmex Nacional, aseveró que este tipo de problemática afecta a la sociedad hasta en un 97 por ciento y recordó que en 2025 se registraron alrededor de 11 mil delitos, representando 21 millones de pesos.
Mencionó que el delito que impactaba a nivel nacional era el secuestro, pero dejó de ser un negocio importante porque necesitaba alrededor de diez personas para poder ejercitarlo, es decir, tres casas de seguridad, el cocinero, el cuidador, el que hacía el enganche, el que hacía las negociaciones, el vehículo, celulares.
“Esto fue un precursor para ahora el delito de extorsión, ya que a partir de 2000 la extinta Policía Federal hace mención de lo que está pasando de este fenómeno que es hoy la extorsión, y es hasta 2020 donde detona y genera daño en el patrimonio exponencial”, agregó.
la modalidad más frecuente es la telefónica, mediante llamadas en las que delincuentes se hacen pasar por contadores, funcionarios públicos o representantes de dependencias como Protección Civil o la Secretaría del Trabajo, con el fin de solicitar dinero bajo engaños.
El delito de extorsión se padece en dos modalidades, directas e indirectas, toda vez que en la directa es aquella donde el extorsionador se presenta en todos estos negocios, hace la modalidad de cobro de piso, ahí solo se necesita dos personas, motocicleta y un celular; y para la extorsión indirecta solo un celular, pues son aquellas que hacen extorsión vía telefónica.












