Mujeres exigen justicia en Puerto Vallarta

Por Miguel Ángel Ocaña Reyes/Puerto Vallarta

Con una marcha que reunió a aproximadamente 1,200 personas y un contundente pronunciamiento público, colectivos feministas de la región conmemoraron el Día Internacional de las Mujeres este domingo 8 de marzo de 2026, en una jornada que dejó claro que la lucha contra la violencia de género y la exigencia de acceso a la justicia para mujeres y niñas en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas están más vigentes que nunca.

RECORREN LA CIUDAD

La movilización dio inicio en el cruce de la avenida Francisco Medina Ascencio y el Libramiento, punto de convergencia desde donde cientos de mujeres, familias y personas solidarias avanzaron por la avenida de ingreso a la ciudad, continuaron por el malecón y concluyeron en Los Arcos del malecón de Puerto Vallarta. El contingente, estimado en 1,200 asistentes, convirtió las principales vialidades del destino turístico en un torrente de consignas, color morado y, sobre todo, memoria.

Fue precisamente en el acto central, frente a Los Arcos, donde se vivió uno de los momentos más emotivos de la jornada. Ahí, una hija decidió tomar la palabra para nombrar a quien, para el Estado, lamentablemente, se ha convertido en un mero registro administrativo.

“Hoy puedo estar aquí de pie, de frente a ustedes, para decir algo muy importante. Mi madre no es un expediente, no es un número. No es la vecina de Cuauhnopala. Mi madre tiene nombre. Se llama Gina Lara Ortiz. Y como ella, hay muchas mujeres que también tenían un nombre, una historia, una familia, una vida”, expresó con voz firme pero quebrada por la emoción.

El nombre de Gina Lara Ortiz retumbó entonces entre los asistentes, coreado una y otra vez, mientras su hija continuaba: “Por eso hoy levantamos la voz porque tenemos nombre, porque tenemos memoria, porque tenemos fuerza y porque cuando una mujer alza la voz no lo hace sola. Nos tenemos las unas a las otras. Nuestra voz existe. Mientras sigamos nombrándolas, ellas nunca van a desaparecer. Hoy mi madre vuelve a escucharse. ¡Gina Lara Ortiz, mi madre!”.

El colectivo coreó entonces al unísono: “¡Gina, escucha, tu hija está en la lucha!”, en un acto que sintetizó el espíritu de la jornada: el duelo convertido en acción, la memoria transformada en exigencia.

PRONUNCIAMIENTO

Al término de la marcha, representantes de los colectivos convocantes —Familias Unidas contra los Feminicidios, Mujeres Puerto Vallarta y el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (Cladem)— dieron lectura a un pronunciamiento conjunto que no sólo conmemoró la fecha, sino que denunció la persistente crisis de violencia de género en la zona metropolitana.

“Denunciamos que en la zona metropolitana de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas aún no se garantizan a niñas y mujeres sus derechos humanos, ni el acceso efectivo a la justicia. Persisten de manera sistemática y estructural las violencias machistas, la discriminación y las desigualdades que vulneran nuestra vida, nuestra libertad y nuestra seguridad”, señaló el documento.

Las oradoras recordaron que hace casi una década las colectivas comenzaron a articularse, saliendo a las calles para “visibilizar una realidad que durante mucho tiempo se quiso negar: Puerto Vallarta y Bahía de Banderas no eran ni son espacios seguros para niñas y mujeres”.

DOMINGO NEGRO

El pronunciamiento puso especial énfasis en lo que denominaron un parteaguas para la región: el 22 de febrero de 2026, fecha que han nombrado como “domingo negro” y que, a decir de las manifestantes, evidenció el nivel de violencia e inseguridad que se vive.

“Ese día, miles de niñas y mujeres vivimos miedo y terror colectivo. Ese día quedó en evidencia que la llamada ‘Ciudad de las Mujeres’ no se construye desde el margen impolítico ni desde los escritorios”, subrayaron.

DENUNCIAS CONCRETAS

Las colectivas no se limitaron a diagnósticos generales, sino que señalaron casos específicos que consideran ejemplos de simulación gubernamental. Denunciaron la práctica del “lavado lila” o “purple washing” en cargos públicos, donde mujeres llegan a designaciones “sin formación en derechos humanos ni perspectiva de género”.

Un ejemplo preocupante que citaron fue la difusión pública del dispositivo de emergencia “Pulso de Vida”, presentado por el gobierno municipal como medida de protección para mujeres en riesgo.

“Se expuso públicamente el diseño, funcionamiento y características de un botón de pánico destinado a mujeres con órdenes de protección, comprometiendo así su eficacia, poniendo en riesgo a las usuarias y vulnerando los principios básicos de confidencialidad y seguridad. La protección de las mujeres no puede convertirse en un acto de propaganda institucional”, enfatizaron.

Asimismo, cuestionaron la falta de transparencia en programas como “Mujer Emprende”, del cual no existe “información pública clara sobre el número de beneficiarias ni criterios de asignación”.

JUSTICIA Y REPARACIÓN

El pliego petitorio leído frente a Los Arcos fue extenso y puntual. Las colectivas exigieron:

  • Investigaciones profundas sobre la actuación de las Comisarías de Seguridad Ciudadana y cuerpos de atención a emergencias durante los hechos del 22 de febrero de 2026.
  • Que se hagan públicas las comunicaciones entre presidentes municipales y dependencias federales solicitando apoyo para prevenir y sancionar los delitos de aquella jornada.
  • Reparación integral del daño a todas las víctimas indirectas, “con énfasis a mujeres, madres autónomas, cuidadoras, viudas, adultas mayores o con discapacidad”.
  • Que los presidentes municipales de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas cumplan con su obligación constitucional de garantizar la seguridad y apliquen los reglamentos municipales, abandonando “el estado laxo y tolerante” en materia de consumo de alcohol en vía pública y regulación vehicular.
  • Juzgadores que juzguen con perspectiva de género y cuerpos policiales educados en derechos humanos.

MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA

El pronunciamiento concluyó con un mensaje contundente: “Memoria, porque no olvidamos. Verdad, porque exigimos información certera, transparente y completa. Justicia, porque no aceptamos la impunidad y exigimos castigo a los responsables”.

“No queremos volver a vivir un 22 de febrero de 2026. No olvidamos, no callamos, no aceptamos la impunidad. Por eso hoy alzamos la voz. Si tocan a una, respondemos todas. Porque tenemos memoria y no olvidamos”, sentenciaron.

La jornada del 8M en Puerto Vallarta dejó claro que, a diez años de los primeros coletazos organizados, las mujeres de la región no están dispuestas a que sus demandas sean acalladas ni sus muertes, olvidadas. Gina Lara Ortiz, como tantas otras, tiene ahora un eco que no se apaga.

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