Por Eugenio Ortiz Carreño/Bahía de Banderas
Contra todo pronóstico la celebración de las fiestas patronales de Bucerías en honor de Nuestra Señora de la Paz registraron una masiva participación de la comunidad y de residentes extranjeros, canadienses y americanos, que se concentraron en la tradicional playa del centro, justo frente a la plaza, para recibir la procesión marítima de los pescadores procedentes del pueblo la Cruz de Huanacaxtle.
Miles de extranjeros se concentraron en la plaza, en el pequeño malecón, y en los restaurantes como el Adriano’s, el Chivero y el Gordo, entre los más conocidos, para presenciar el desembarco de un pequeño contingente -la gran mayoría se quedó en las embarcaciones por oleaje agitado- que acompañó a la imagen de la “Inmaculada Concepción” que en este pueblo marítimo toma el nombre o la advocación de “Nuestra Señora de la Paz”.
Más de 50 embarcaciones, pequeñas y grandes, jet skis, tablas de surf, algunos kitesurfistas, y cientos o miles de feligreses que llegaron a caballo y las escaramuzas que imprimen un gran colorido al ambiente con sus amplios vestidos, acompañando a los charros que tanto llaman la atención a los visitantes extranjeros y junto con ellos las bandas y los mariachis. Todos se mezclaron en la plaza principal y luego participaron de la Sagrada Eucaristía en el terreno donde se levantará el templo y el Centro Pastoral proyectado por el párroco, con la anuencia del obispo de la Diócesis de Tepic.
Todo se desarrolló conforme al programa, a las 11:30 se comenzaron a ver las primeras embarcaciones en el fondo de la Bahía, allá a la altura del pueblo de la Cruz de Huanacaxtle y poco a poco se fueron acercando y tras 20 minutos de navegación formaron una cruz al centro de la bahía y se prepararon al desembarque justo en la playa.
Ahí los esperaban miles de testigos, turistas canadienses y americanos que abarrotaron las playas sentados en la arena, otros parados, otros más acomodados en algunas mesas de los negocios vecinos, y en virtud del fuerte oleaje que impidió el desembarco de una lancha, en una moto acuática se trasladó a una jovencita que llevaba la imagen de la Virgen.
El Padre Carlos García Santana, de la Cruz de Huanacaxtle, echó agua bendita a los peregrinos y a todos los presentes, y luego fueron recibidos a la entrada del galerón que se montó justo en lo que sería el sótano del templo, unos 3 metros bajo el nivel de la carretera, donde el padre Luis Alberto Moreno, párroco titular de la Cruz de Huanacaxtle, concelebro el santo sacrificio de la misa acompañado por el padre Rigoberto Robles.
Al inicio de la celebración marcó bien la razón de esta demostración de fe, que se hace para agradecer la presencia de María Nuestra Madre, de María Reina de la Paz, patrona de esta comunidad de Bucerías: “vamos a pedirle a ella su intercesión, a pedirle que proteja a las familias, a los pueblos brindándonos la paz que solo viene de Dios. Ofrecemos esta eucaristía por cada una de sus familias, por todos sus proyectos, que el Señor los lleve a buen término”.
Sentados justo frente al ambón colocado al extremo izquierdo del altar, estaban el presidente municipal Héctor Santana García, su esposa, la señora Margui Zúñiga de Santana, dos diputadas del congreso y varios regidores. En lugar del altar hay una lona con la imagen de la Virgen y el título “Nuestra Señora de la Paz”.
Los feligreses, todos habitantes del pueblo de Bucerías, dieron muestras de la profunda fe que les anima, siguiendo parte por parte las oraciones de la misa. El presidente municipal y su esposa presentaron las ofrendas, que como luego dijo, no fue solo eso, sino que ya habló con el padre Saul Cortés Ibarra, a quien le prometió que tendrá la licencia de construcción del nuevo templo y él personalmente, Héctor la pagará, para no afectar los recursos de la iglesia que tanta necesidad tiene ahora al emprender este proyecto.
















