Por Miguel Ángel Ocaña Reyes/Puerto Vallarta
Ante un panorama turístico complejo, el Gobierno de Jalisco ha puesto en marcha una estrategia integral para fortalecer la actividad turística en Puerto Vallarta y los destinos del Caribe mexicano. Así lo dio a conocer Miguel Andrés Hernández, subsecretario de Turismo de la entidad, quien detalló los objetivos y las acciones que se están implementando para revertir los efectos de un año especialmente retador.
La estrategia se articula en dos ejes principales: la diversificación de mercados y la promoción activa. En cuanto al primero, Hernández explicó que se ha puesto especial énfasis en el turismo nacional durante la temporada baja, mientras que para la temporada alta —de noviembre a marzo— se refuerza la presencia en Estados Unidos y Canadá. “Estamos enfocándonos ya desde el mes de junio en qué mercados principalmente, Estados Unidos y Canadá, reforzando con agencias de relaciones públicas, acuerdos cooperados, aerolíneas, agencias mayoristas y electrónicos”, señaló.
La promoción activa, por su parte, incluye campañas digitales, acuerdos cooperados y la captación de eventos como congresos, convenciones, eventos deportivos e incentivos. “Tenemos de nuevo la temporada baja en la cual hemos venido trabajando desde hace ya varios meses en la realización, obtención, concurso, postulación de eventos”, detalló el funcionario. El objetivo es claro: “tener un segundo semestre mucho más optimista y mejor que el primer semestre y tener una temporada noviembre-diciembre parecida a la del 2025, que no fue la mejor, pero ya con números muy cercanos”.
Hernández subrayó que la meta es alcanzar puntos de equilibrio comparables a 2025 y, conforme evolucionen los indicadores, lograr números incrementales para el primer trimestre de 2027. “La idea es tener puntos de equilibrio versus año 2025 y, como pintan los números, tener ya números incrementales para el primer trimestre del 2027”, afirmó.
Factores que condicionaron la situación
El subsecretario reconoció que el año ha sido “muy complejo” y “muy retador” para todos los destinos turísticos del Caribe mexicano. La caída de aproximadamente un 25% en el mercado norteamericano a nivel nacional ha sido uno de los golpes más fuertes. A esto se suman factores como los temas de seguridad, los temas migratorios y el alto costo de la turbosina, que han obligado a los destinos a “reinventarse constantemente”.
Uno de los elementos que ha dificultado la labor promocional es la ausencia de un consejo de promoción turística, lo que obliga a los destinos a “trabajar un poco más” en acuerdos cooperados, giras, viajes de familiarización y otras estrategias para mantener la visibilidad en mercados clave como las agencias mayoristas, las aerolíneas, las agencias minoristas, los organizadores de eventos y el cliente final.
El costo de la turbosina ha sido particularmente sensible. “En este momento, para el cliente internacional, por valores, por costo, por capacidad de carga, por load factor, le sale más costoso volar hacia nuestros destinos, no solamente Puerto Vallarta, sino cualquier destino de México, con una diferencia aproximadamente entre 75 y 150 dólares”, explicó Hernández. A pesar de ello, aseguró que se ha trabajado para mantener la conectividad, el load factor y no perder rutas, “que es lo más importante, aunque hemos visto fluctuaciones en las frecuencias”.
Resultados y expectativas
El funcionario destacó que las acciones implementadas entre marzo y junio, enfocadas en el mercado nacional, arrojaron resultados positivos “in crescendo”, especialmente en la intención de búsqueda y en el cierre de ventas para agosto y septiembre. Para el último trimestre, dijo, se observa un incremento muy importante en la intención de viaje, y ahora el esfuerzo se concentra en el cierre de ventas a través de campañas digitales de doble impacto, presencia en plataformas digitales y televisión en Estados Unidos, presencia en aeropuertos, compra programática, redes sociales y acuerdos cooperados con mayoristas y aerolíneas.
“Esperamos tener unos números muy parecidos a los que logramos tener en el año 2025”, concluyó Hernández, quien confió en que la combinación de estrategias permita no solo estabilizar la actividad turística, sino sentar las bases para un crecimiento sostenido en los próximos años.











