Agencias/EFE/Ciudad de México
La iniciativa para disminuir la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales dio un paso adelante este lunes, tras ser avalada por las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados.
El dictamen se aprobó sin modificaciones y contempla una implementación paulatina hasta 2030. La propuesta fue impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y obtuvo respaldo unánime de los 61 legisladores presentes en la sesión.
El proyecto establece que por cada seis días laborados, las personas trabajadoras deberán contar con al menos un día de descanso con salario íntegro. Este punto concentró parte de la discusión, ante la exigencia de que se reconozcan dos días de descanso obligatorios.
Por su parte, el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, defendió la aplicación gradual de la reforma y anunció que se desarrolla una plataforma digital para supervisar el cumplimiento de la nueva disposición una vez que entre en vigor.
La propuesta fija además que las horas extraordinarias de la nueva jornada laboral se pagarán 100 % adicional, así como que este tiempo extra no podrá exceder las 12 horas a la semana, distribuibles hasta en cuatro horas diarias en un máximo de cuatro días.
Si se rebasa ese límite, el empleador deberá pagar 200 % adicional, según el nuevo marco a discutirse y también prohíbe que menores de 18 años trabajen tiempo extraordinario.
El régimen transitorio prevé que la gradualidad se aplique desde el próximo año, por lo que en 2026 se mantendrían 48 horas; en 2027 bajaría a 46; en 2028 a 44; en 2029 a 42, y en 2030 se alcanzaría la jornada de 40 horas, sin disminución de sueldos, salarios o prestaciones, según el dictamen.












