UE desafía a China y EU con nuevo plan de competitividad

Agencias/EFE/Europa

Los dirigentes de la Unión Europea buscan sacar adelante este año las principales medidas de su agenda con el objetivo de reforzar su competitividad frente a potencias como China o Estados Unidos. Entre sus prioridades están impulsar la reindustrialización del continente, reducir los costos energéticos, simplificar la burocracia y fomentar una mayor inversión. 

La estrategia, delineada por los jefes de Estado y de Gobierno en una cumbre celebrada en Bruselas bajo el lema “One Europe, One Market” (Una Europa, un mercado), incluye propuestas en las que los 27 ya venían trabajando desde hace tiempo. No obstante, subrayan la necesidad de aprobar la mayoría de estas iniciativas y de presentar otras nuevas a lo largo de este mismo año. 

“2026 es el año de la competitividad europea (…).En la actual situación geopolítica, una Europa fuerte es más importante que nunca“, dijo el presidente del Consejo Europeo, António Costa, al término de una cumbre europea que debía centrarse en la competitividad, pero destinó buena parte del tiempo a abordar el conflicto en Medio Oriente.

La guerra en Irán ha venido a sumarse a las tensiones comerciales, las amenazas de Estados Unidos sobre Groenlandia y, anteriormente, la guerra de Rusia contra Ucrania, como argumentos para que la UE reduzca sus dependencias en sectores estratégicos y refuerce su propia base económica para poder competir en la arena global.

El conflicto ha puesto de relieve precisamente una de las prioridades de la agenda europea: abaratar unos precios de la energía que son mucho más altos en la UE que en otras potencias. “La crisis en Medio Oriente  y su impacto global confirman que hemos elegido el camino correcto: ser más autónomos y depender de fuentes de energía propias”, dijo Costa.

Más allá de pedir a la Comisión Europea medidas “selectivas y temporales” a corto plazo para atajar el encarecimiento del gas y petróleo provocado por la guerra, los líderes llaman a presentar este año una revisión del sistema de comercio de derechos de emisión (ETS, en inglés), así como a aprobar la propuesta sobre redes eléctricas que prevé mejorar las interconexiones energéticas entre estados.

Los mandatarios instan además a impulsar la “renovación industrial” del continente, aprobando este mismo año la Ley de Aceleración Industrial, que introduce la preferencia para la producción “made in Europe” en la concesión de fondos públicos a sectores estratégicos y fija condiciones de participación local para grandes inversores extranjeros, con la vista puesta en China.

Al mismo tiempo, piden al Ejecutivo comunitario que presente más propuestas de “preferencia europea”, así como un paquete de “soberanía tecnológica”.

En línea con esta tónica más proteccionista, los Veintisiete reclaman también más músculo frente a la competencia desleal, instando a adoptar “oportunamente” medidas de defensa comercial y a “atajar proactivamente la coerción económica”.

Y llaman a diversificar los lazos comerciales y de inversión para asegurarse el acceso a recursos, tecnologías y mercados esenciales, después de que las restricciones a la exportación de chips y tierras raras de China el año pasado pusieran en apuros a muchas empresas del continente.

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