Por Miguel Ángel Ocaña Reyes/Bahía de Banderas
Después de seis años de litigio, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) obtuvo una victoria jurídica definitiva contra el desarrollo inmobiliario Punta Paraíso, operado por Pacific Lifestyle Properties, al confirmarse que los condominios fueron construidos sobre bienes nacionales y terrenos ganados al mar en la zona federal marítimo-terrestre de San Pancho, Nayarit.
El Tribunal Colegiado, máximo órgano jurisdiccional por debajo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, confirmó por unanimidad las sanciones impuestas por la Profepa, que incluyen la restitución de más de 1,466 metros cuadrados de superficie a su estado base mediante demolición, además del pago de una multa.
En entrevista, Eric Saracho, defensor del territorio en San Pancho, celebró la resolución, pero advirtió que su capacidad de expresión se encuentra limitada por una demanda civil interpuesta en 2019 en Zapopan por el desarrollador contra cinco personas de la comunidad y simpatizantes del colectivo SLAPP (Strategic Lawsuit Against Public Participation, por sus siglas en inglés).
“Antes que nada, tengo que decir que me veo muy limitado a expresarme en este caso porque el desarrollador del edificio en cuestión nos puso una demanda civil en Zapopan desde el 2019 a cinco personas de la comunidad de San Pancho y simpatizantes de las que se llaman SLAPP, una demanda legal estratégica contra la participación pública que, entre otras cosas, nos congeló las cuentas bancarias y nos puso una ley mordaza en la que el juez dice que no podemos expresarnos ni del desarrollador ni del desarrollo ni de la empresa responsable hasta que el juez cuarto de lo civil de Zapopan no determine con una sentencia lo que él considere”, declaró Saracho.
El defensor explicó que, pese a la restricción, el fallo de la Profepa representa una validación de la lucha que la comunidad emprendió desde febrero de 2017, cuando señalaron lo que a simple vista se observaba: que los edificios habían sido construidos sobre terrenos ganados al mar.
“Hoy el mar lo muestra, lo demuestra claramente, y la ley mexicana, específicamente la máxima tribuna de México, el Tribunal Colegiado, le da la razón a la Profepa y al Tribunal Federal de Justicia Administrativa”, afirmó.
Saracho subrayó que este caso no solo demuestra que la defensa del territorio en San Pancho siempre fue legítima, sino que establece un precedente para que los desarrolladores que lleguen a Nayarit actúen conforme a la norma y respeten los bienes nacionales y las playas.
“Es la belleza que trae a la gente a la región, y cuando se atenta contra ella, se atenta contra el medio ambiente y contra la subsistencia de toda la comunidad”, advirtió.
El activista destacó que este fallo permitirá a la Profepa defender bienes costeros, playas, zonas marítimo-terrestres, terrenos ganados al mar y humedales en todo el país, incluidos el Caribe, el Golfo y el Pacífico.
“San Pancho y Nayarit están sentando precedente y van a ser sin duda un ejemplo a nivel internacional. Lo que estamos viendo hoy es histórico”, expresó.
Cuestionado sobre si conoce otros casos similares, Saracho señaló que, aunque ha escuchado de resolutivos de demolición emitidos por la Profepa, este es el primero que le consta que se haya llevado hasta las últimas consecuencias: el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, un amparo en el Tribunal Colegiado y finalmente la confirmación definitiva.
“Es el primer caso que veo de un edificio así construido sobre la playa en un destino turístico de altísimo interés y con un nivel de especulación inmobiliaria bestial que llega a esta situación”, dijo.
Sobre el costo ambiental y económico de la demolición, el defensor lamentó el desperdicio de recursos, pero consideró que se trata de un tema de causa y consecuencia, y un mensaje ejemplar de que la ley ambiental vale en México.
“Imagínate si tú eres un desarrollador y llegas a un sitio y estás dispuesto a cumplir la ley, pero el vecino no, el vecino está dispuesto a hacer lo que sea, pues te devalúa tus inversiones, te mata tu destino. Matan a la gallina de los huevos de oro”, comparó.
Saracho hizo un balance personal: “El día de hoy, 7 de octubre del 2026, después de 9 años y 8 meses enfrentando este desafío de la defensa de los bienes nacionales en San Pancho, me siento muy bien y orgulloso de la Profepa y de la Semarnat, que le han dado seguimiento hasta sus últimas consecuencias”.
Lo que sigue
El defensor señaló que ahora corresponde coordinar a los tres niveles de gobierno para ejecutar la sentencia.
Consultado sobre otros proyectos en Bahía de Banderas que podrían haber imitado prácticas similares, Saracho respondió que existen varios casos de violaciones a la normatividad, incluyendo simulaciones en licencias de construcción.
“En Bahía de Banderas ha habido mucha simulación, han permitido que se hagan edificios con licencias de casas habitación, violando totalmente la normatividad municipal y estatal. Imagínate que piden una licencia para hacer una casa de habitación de cinco cuartos y te hacen 60 habitaciones. Imagínate la demanda de agua, la demanda de drenaje, de luz, de estacionamiento. Claro que están haciendo que los pueblos se saturen y colapsen”, denunció.
Saracho hizo un llamado a los defensores del territorio en Valle de Banderas y Puerto Vallarta a contar con equipos técnicos y jurídicos sólidos, así como con medidas de seguridad.
“En México, si acusas, tienes la obligación de probarlo. La carga de la prueba radica sobre el que acusa. Mi recomendación es que todos los defensores y defensoras del territorio tengan un buen equipo para poder defender su territorio y hacerlo con rangos de seguridad importantes para ellos mismos”, concluyó.












