Por Miguel Ángel Ocaña Reyes/Puerto Vallarta
Con el huracán “Trudy” intensificándose en el Pacífico, la Capitanía de Puerto Regional en Puerto Vallarta emitió este viernes el Aviso de Seguridad Marítima 084/2026, en el que advierte que la tarde de este sábado 17 de octubre podría cerrarse el puerto a la navegación de embarcaciones menores debido al evento de “mar de fondo” y al paso del ciclón tropical. Sin embargo, la medida preventiva ha despertado una profunda preocupación en la comunidad marítima, portuaria y pesquera local, que teme que un nuevo cierre —como el ocurrido la semana pasada con el huracán “Simon”— vuelva a golpear una economía ya debilitada, sobre todo si el impacto real resulta menor a lo pronosticado.
De acuerdo con el aviso, respaldado por el Centro de Análisis y Pronóstico Marítimo, se espera un evento de “mar de fondo” desde las costas de Chiapas hasta Jalisco, con olas de 6 a 9 pies y periodos de 16 a 20 segundos, además de corrientes de retorno desde Chiapas hasta Sinaloa, incluyendo la entrada del Golfo de California e Islas Marías. A ello se suma el huracán “Trudy”, categoría 3, que a las 06:00 horas se localizaba a 384 km al suroeste de Acapulco, Guerrero, y a 542 km al sur-sureste de Manzanillo, Colima. Las condiciones océano-atmosféricas son favorables para que evolucione a categoría 4 en las próximas 24 a 36 horas, sin descartar una rápida intensificación hasta convertirse en huracán mayor. Su trayectoria se mantiene bajo vigilancia debido a la probabilidad de que pase cerca de la Bahía de Banderas.
Ante este panorama, la Capitanía emitió una serie de recomendaciones: implementar medidas de seguridad antes y durante la navegación, extremar precauciones en actividades acuáticas como buceo, snorkel, paddle surf y kayak, principalmente en la bahía de Banderas, y mantenerse atentos a los comunicados por VHF canales 13 y 16. Pero el punto que ha encendido las alarmas es el inciso D: “se les invita a toda la comunidad marítima, portuaria y sector pesquero, para que tomen las provisiones necesarias y adecuadas, debido al inminente cierre de puerto a la navegación de embarcaciones menores por la tarde del día de mañana 17 de octubre de 2026”, como medida de prevención ante viento fuerte, mar de fondo y oleaje elevado por el paso de “Trudy”.
Ese “inminente cierre” resuena con especial crudeza en Puerto Vallarta, donde apenas la semana pasada el huracán “Simon” obligó a cerrar el puerto y el aeropuerto, a pesar de que el fenómeno finalmente no impactó de lleno la zona. Comerciantes de la Zona Romántica y del Malecón tapizaron sus locales con tablas y sacos de arena, se cancelaron actividades turísticas y se suspendieron operaciones marítimas. A finales de septiembre, el huracán “Polo” ya había provocado la cancelación de tres cruceros que tenían previsto atracar en Puerto Vallarta, lo que significó la pérdida de miles de visitantes y, con ellos, de ingresos para artesanos, restaurantes, taxistas y operadores de tours.
“Un día de crucero puede dejar millones de pesos; cancelar uno es una reacción en cadena”, señalan operadores turísticos locales. Para pequeños comerciantes y prestadores de servicios independientes, no existen colchones financieros para resistir interrupciones recurrentes. La sucesión de fenómenos meteorológicos —Polo, Rachel, Simon y ahora Trudy— ha sumido al sector en una especie de “fatiga de alertas” y ansiedad económica.
SEGURIDAD, UNA PRIORIDAD
Voces del sector empresarial reconocen que la seguridad es prioridad, pero piden a la Capitanía ponderar con mayor precisión las condiciones reales del mar frente a la incertidumbre de los pronósticos. Durante “Simon”, Puerto Vallarta sufrió solo afectaciones menores e incluso vecinos vieron un arcoíris tras la tormenta, pero el cierre portuario y aeroportuario ya había cobrado un precio tangible. “Necesitamos retomar la actividad comercial, este año ha sido muy difícil para el destino”, expresó una comerciante local de 55 años, tras el paso de “Simon”.
La Capitanía fundamentó su aviso en los artículos 14, 16 y 90 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 30 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal; 1 y 18 del Reglamento Interior de la Secretaría de Marina; 1, 4, 5, 7, 8, 9, 36 y 37 de la Ley de Navegación y Comercio Marítimos, así como el Acuerdo Secretarial 503/2023 que establece la jurisdicción territorial y marítima de las capitanías de puerto.
Para la comunidad portuaria de Puerto Vallarta, las próximas 24 horas serán decisivas. Si “Trudy” se desvía de la costa, el cierre podría levantarse rápidamente; si se intensifica y se acerca, será inevitable. El verdadero temor no es solo el huracán, sino la incertidumbre de alternar entre la seguridad y el sustento: cada alerta que no se materializa en tragedia consume confianza y ahorros.
Hasta el cierre de esta edición, la Capitanía no había emitido la orden formal de cierre de puerto, manteniendo únicamente la advertencia de un posible cierre a partir de la tarde del sábado. En los muelles y playas de Puerto Vallarta, pescadores y operadores turísticos observan el horizonte: están listos para acatar las instrucciones de seguridad, pero también guardan la esperanza silenciosa de que, una vez más, la tormenta pase de largo.











