Agencias/Bloomberg/María Clara Cobono/El Financiero
Se avecina una arremetida digital contra los bancos de México, ya que las empresas financieras en línea con licencias bancarias recién obtenidas buscan despojar a los clientes de clase media con sus codiciados depósitos de nómina.
Revolut comenzó un lanzamiento suave este mes, mientras que se espera que Banco Plata comience a operar en la primera mitad del próximo año. La brasileña Nu apunta a convertirse en un banco a finales de 2026 y la rama fintech de MercadoLibre, Mercado Pago, espera la aprobación de los reguladores.
La startup mexicana Klar tomó una ruta más rápida, organizando la compra de la unidad digital Bineo de Grupo Financiero Banorte para adquirir su licencia directa.
Juntos, están sacudiendo uno de los mercados financieros más competitivos de América Latina y presionando a los prestamistas más grandes de México, BBVA, Banco Santander y Banorte, para que se modernicen y reduzcan las comisiones.
Sin duda, el rápido crecimiento de Nubank y Revolut los ha convertido en gigantes financieros en otros lugares, pero México no será dinero fácil para los recién llegados. Se enfrentarán a reguladores más estrictos, una infraestructura más pobre y una feroz competencia de los gigantes bancarios convencionales y las fintech locales, lo que apunta a una lucha contundente por delante.
“El capítulo más emocionante de la historia de la banca digital a nivel mundial se escribirá aquí en México en los próximos años, con la transformación de los actores tradicionales y la llegada de los atacantes digitales”, declaró Juan Miguel Guerra, director ejecutivo de la operación mexicana de Revolut, en una entrevista. Tendrán la misma oportunidad, añadió Guerra, “pero, como es tendencia en los productos digitales, el ganador se lleva la victoria”.












