Por Eugenio Ortiz Carreño/Bahía de Banderas
Los automovilistas de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas se desesperan por los constantes embotellamientos que se generan al entrar o salir de ambos municipios, ya que todos los días se forman filas que tardan hasta dos horas para poder pasar de la antigua glorieta de la delegación de Las Juntas al aeropuerto internacional.
El problema es que estos embotellamientos son todos los días y automovilistas afectados piden que se acelere la obra, pero la constructora parece ser muy respetuosa de la semana de 40 horas e incluso los domingos no trabajan y la obra prácticamente se paraliza, pues ni las retroexcavadoras se mueven.
Ingenieros expertos en construcción critican los procesos de los importantes puentes, pues existe el temor de que no se cumpla el calendario de obra, que prevé la terminación del proyecto el próximo mes de octubre, pero en vista de los retrasos y la lentitud con que se avanza se podría prolongar hasta el fin de año.
TRABAJADORES, AFECTADOS
El problema es que para los trabajadores que viven en Puerto Vallarta y que se tienen que trasladar a Punta de Mita o incluso al desarrollo Mandarina y al hotel One & Only, los tiempos de traslado son cada día más largos.
Los automovilistas de San Vicente se quejan de que tardan hasta una hora y media para ir a Mezcales y de Lago Real al río Ameca.
Lo peor es que por las crecidas de los ríos Ameca y Mascota ya no es posible utilizar el paso del Guayabo, el cual como sucede en cada temporada fue suprimido.
El colmo es que son frecuentes los accidentes que se suscitan en los carriles útiles de la carretera federal 200 y eso incrementa la problemática de circulación vehicular.
El pasado domingo, igual que el anterior, y el anterior, la obra de los puentes estaba sin gente, la maquinaria parada y todas las herramientas almacenadas, en una obra que por su trascendencia debiera estarse trabajando día y noche, señalan ingenieros que conocen los procesos de construcción.












