Por Eugenio Ortiz Carreño/Bahía de Banderas
El “Pueblo Mágico” de Sayulita vive su peor crisis desde sus orígenes, debido a la falta de turismo que resiente toda la región de Bahía de Banderas, por lo que decenas de restaurantes y pequeños hoteles y casas de hospedaje se traspasan a quien los quiera operar o de plano son puestos en vento.
Esto se puede constatar en un recorrido por las estrechas calles empedradas, donde los restaurantes y cafeterías, siguen sacando sus mesas a la calle, aunque no haya clientes que atender.
Otros que persisten son los puestos ambulantes” que se apropiaron de banquetas y espacios públicos confiados en que los buenos tiempos pueden volver.
La realidad es que no hay gente y muchos negocios están cerrando, igual que en Puerto Vallarta, igual que en Bucerías o que en Nuevo Vallarta. Hay restaurantes tras pasándose, lo mismo que hotelitos porque no hay trabajo y las ventas están mucho, muy bajas como nunca se había visto.
El gerente de un céntrico y popular restaurante que se mantiene a pesar de todo, afirma: “yo creo que esta es la temporada más baja que he vivido, o que yo he visto. Sí, sí. Pensé que nunca iba a llegar una situación así en Sayulita porque siempre se conservaba y si bien se veían lugares vacíos, como en el malecón de Puerto Vallarta, pero pronto se ocupaban y ahora no.
POCO TURISMO
Y es que Sayulita tenía gente, pero ahora sí alcanza uno a ver algo de turismo, pero también, no es comparable con una temporada baja, porque ahora hasta algunos lugares famosos, han tenido que cerrar, unos temporalmente y otros definitivamente. Unos incluso se promocionan como restaurantes de playa, con concesión federal y todo, pero en traspaso.
Lo curioso es que las mismas redes sociales que antes sirvieron para difundir el atractivo “Pueblo Mágico”, ahora sirven también para anunciar el traspaso de hotelitos y restaurantes y se puede ver en Facebook y otras plataformas. Unos incluso ponen el precio, 1 millón 800 mil pesos por el traspaso de restaurante en playa. Lo único que no se dice es por qué se traspasa.
De ese nivel es la crisis que se padece en la Riviera Nayarit y todos los prestadores de servicios buscan sobrevivir, aunque sea apretados y el colmo es que la situación se agrava porque la entidad está en vísperas de un proceso político electoral, con campañas anticipadas y nadie hace nada.
DESORDEN URBANO
El colmo es que también se vive un desorden urbano del que los habitantes de Sayulita tienen décadas quejándose y denunciando, por falta de señalización en las pocas calles empedradas y con un abandono total de autoridades porque ni siquiera hay un agente de tránsito o policía uniformada para poner orden. Las esquinas están tomadas por puestos, por mesas, por lo que sea.
De acuerdo a Protección Civil, eso no debería de suceder, porque van a causar un accidente porque mucha gente anda tomando en sus coches, y aquí en Sayulita por lo estrecho de las calles un día se van a llevar una mesa de una esquina donde no deberían de haber estacionados ni coches, ni mesas, ni puestos.












