Por Miguel Ángel Ocaña Reyes/Puerto Vallarta
En el primer semestre de 2026, el sector hotelero mexicano reflejó un comportamiento dinámico, con el Pacífico mexicano como uno de los grandes protagonistas. De acuerdo con las estadísticas presentadas por la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM) y DATATUR, correspondientes a los meses de junio y julio, los destinos de playa de la región mantuvieron su atractivo tanto para el turismo nacional como internacional, destacando especialmente los polos de Puerto Vallarta y Riviera Nayarit.
IMÁN TURÍSTICO
Durante el periodo de enero a junio de 2026, Puerto Vallarta se posicionó como el segundo destino de playa con mayor ocupación en la región Pacífico, alcanzando un 68.0%, solo superado por Bahías de Huatulco (68.8%). Sin embargo, al tomar en cuenta la tarifa promedio, Vallarta registró una cifra de $3,271.14 pesos, ubicándose como la cuarta más alta del Pacífico, por debajo de Los Cabos ($6,392.00), Riviera Nayarit ($4,538.80) y Bahías de Huatulco ($3,512.20).
Por su parte, Riviera Nayarit obtuvo una ocupación del 67.5% y una tarifa promedio de $4,538.80, consolidándose no solo como uno de los destinos más caros de la región, sino también como el segundo con la tarifa más elevada en todo el Pacífico mexicano, solo superado por Los Cabos. Este comportamiento refleja una clara tendencia hacia el turismo de lujo y experiencias de alta gama en la costa nayarita.
En el acumulado del semestre, ambos destinos se mantuvieron entre los primeros lugares a nivel nacional en ocupación y tarifa, reafirmando su relevancia en el mapa turístico del país.
CARIBE MEXICANO
Al contrastar con el Golfo y el Caribe, Cancún lideró la ocupación con un 70.6%, superando ligeramente a los destinos del Pacífico. No obstante, la tarifa promedio de Cancún ($4,162.20) fue superada por la de Riviera Nayarit ($4,538.80), lo que evidencia que el Pacífico, en particular Nayarit, está captando un segmento de turismo con mayor capacidad de gasto.
COMPORTAMIENTO MIXTO
En el interior del país, los destinos mostraron un desempeño variado. Destinos como Durango (62.0%), Pachuca (65.2%) y Chihuahua (58.7%) presentaron ocupaciones superiores al promedio nacional, aunque con tarifas considerablemente más bajas que las de los centros playeros. El promedio general de ocupación en estas ciudades fue del 50.2%, con una tarifa media de $1,450.27 pesos.
En la franja fronteriza, Tijuana se llevó los reflectores al registrar una ocupación del 76.3% durante julio de 2026, la más alta entre las ciudades fronterizas, acompañada de una tarifa promedio de $2,514.27 pesos. Ciudad Juárez y Mexicali también mostraron cifras positivas, con un promedio regional del 64.8% en ocupación y $1,971.29 pesos en tarifa.
PERSPECTIVA GENERAL
Al cierre de julio, los datos acumulados de la AMHM reflejan una ocupación promedio nacional del 54.9%, con una tarifa promedio de $2,638.02 pesos. Destacan en este periodo Los Cabos con una ocupación del 72.0% y una tarifa de $7,735.00 pesos, posicionándose como el destino con la tarifa más alta del país. Cancún, por su parte, mantuvo una ocupación del 74.6% y una tarifa de $4,540.42 pesos.
Puerto Vallarta reportó un acumulado del 68.2% de ocupación y una tarifa promedio de $3,694.95 pesos, mientras que Tulum alcanzó el 64.0% y una tarifa de $4,162.24 pesos.
Es importante señalar que, al comparar el acumulado de enero a junio de 2026 frente al mismo periodo de 2025, se observa una ligera disminución en la ocupación nacional, pasando del 59.1% en 2025 al 57.6% en 2026, un retroceso que la industria atribuye a factores económicos y de ajuste estacional, pero que no opaca el dinamismo de los destinos más consolidados.
El informe de la AMHM para el periodo junio-julio de 2026 confirma que el Pacífico mexicano, encabezado por Puerto Vallarta y Riviera Nayarit, continúa siendo un pilar fundamental del turismo nacional, destacando no solo por su alta ocupación, sino por su capacidad de generar derrama económica a través de tarifas competitivas y en algunos casos, por encima de la media nacional. Las ciudades del interior y fronterizas, aunque con menor tarifa, aportan estabilidad al conjunto del sector, en un escenario donde la industria hotelera mexicana se adapta a los nuevos hábitos de viaje y a la demanda de experiencias diferenciadas.












