Colonos de Nuevo Vallarta se quejan de contaminación por ruido

Por Eugenio Ortiz Carreño/Bahía de Banderas

Colonos y residentes del fraccionamiento Nuevo Vallarta (ahora Nuevo Nayarit) se quejan que aun cuando es temporada baja, las embarcaciones que realizan paseos turísticos generan todos los días un intenso ruido, debido a que entran y salen de los embarcaderos a una velocidad superior a la permitida y con sonidos a todo volumen convirtiendo el fraccionamiento en un barrio cualquiera.

Esta queja la han puesto en diversas oportunidades ante el Fideicomiso de Bahía de Banderas, pero han hecho caso omiso de ellas.

Incluso también la reiteraron de viva voz en las reuniones con los administradores de FIBBA, pero también con nulos resultados porque la contaminación por ruido continua en los canales y frente a las residencias.

Eso muestra que el Fideicomiso de Bahía de Banderas deja en manos de gente ajena al fraccionamiento la operación y administración de negocios que no están autorizados en un fraccionamiento con las características de lo que fue Nuevo Vallarta, porque a altas horas de la noche se escucha música a todo volumen y lo peor es que es “música de nacos”.

Vecinos esperan que las empresas náuticas que operan esas embarcaciones, comprendan que los canales no son para eso y piden respeto para todo el vecindario que está acostumbrado a tener paz y tranquilidad y todo eso se acabó debido a la presencia de embarcaciones turísticas que, con tal de agasajar a sus clientes, hacen ruido ensordecedor.

El problema es que no solo hacen fiesta en el trayecto del paseo, sino que los marineros y ayudantes del barco la siguen durante la noche afectando al vecindario y por eso piden que cuiden y respeten las reglas.

También se entiende que todo mundo está desesperado por la falta de turismo, pero los narcos son los que mataron el turismo, entonces a final de cuentas los marineros tienen que respetar un poco y hacerse más educados y respetar las reglas de las marinas, no pueden poner música como si estuvieran afuera en un barrio sin ley.

Además, se quejan de que esas embarcaciones navegan a excesiva velocidad en los canales y rompen las orillas de los canales con el oleaje que levantan. Los marineros todos se conocen y convierten el fraccionamiento en un barrio y los vecinos los califican de terribles y piden que los patrones hablen con sus marineros y los capacite y les indique que se debe respetar el reglamento del fraccionamiento.

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