Agencias/EFE/España
Al menos 68 personas han muerto y más de 180 han resultado heridas al chocar dos trenes- un AVE y un Iryo- y desprenderse varios vagones por un terraplén en Urda, Toledo.
Es el último balance mientras siguen las tareas de rescate en el segundo accidente ferroviario de alta velocidad con víctimas mortales en España este año y uno de los más graves de todos los registrados en la red española.
La primera hipótesis del Gobierno apunta a un error humano, después de que el Centro de Control de Adif haya ordenado al tren AVE reanudar la marcha cuando el convoy de Iryo aún estaba detenido en la misma vía, lo que ha provocado la colisión.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido desde el lugar del accidente donde ha dicho que “no es asumible para un país como España sufrir dos accidentes de alta velocidad” en un año, para añadir: “Vamos a llegar hasta el final y si ha habido negligencias se responderá con contundencia“.
Sánchez ha asegurado que se tomarán todas las medidas que se consideren oportunas para “reconstruir” la confianza en el sistema ferroviario de alta velocidad español y garantizar “aún más” la seguridad de los viajeros.
Eran las 8:53 de la mañana cuando se producía el choque entre ambos trenes- el AVE embiste al Iryo-, que cubrían el trayecto Madrid-Sevilla, en el punto kilométrico 118. El AVE había salido a las 8:00 horas de la estación de Atocha con 378 pasajeros y tenía prevista su llegada a la de Santa Justa a las 10:39, mientras que el Iryo ha partido a las 7:54 con 147 viajeros y estimaba llegar a la estación sevillana a las 10:46.












