Por Eugenio Ortiz Carreño/Bahía de Banderas
El único arqueólogo que ha realizado investigación histórica, de la época prehispánica de Punta de Mita, el doctor José Carlos Beltrán Medina, impartió una conferencia para hablar de los hallazgos más importantes de su trabajo, que llevó a cabo antes de que se iniciara la construcción de los desarrollos turísticos en el área de referencia.
El tema obviamente fue la arqueología de Punta de Mita, aunque ya no ha seguido trabajando, expuso los resultados que obtuvo y los presentó para que la gente conozca. su cultura. Esa es la intención, mostrando además fotografías, transparencias y trabajos en powerpoint de objetos, que actualmente están en el museo.
La mayor importancia de Punta de Mita es su ubicación geográfica en el oeste de México y en el Océano Pacífico y luego su desarrollo cultural que empieza desde tiempos antes de nuestra era con la cultura capacha local, por nombrarla de esta manera. Y luego viene la cultura de tumbas de tiro como hasta el 500-600; después viene un periodo llamado un epiclásico para hacia el 850.
En seguida se desarrolla la cultura Aztatlán, se llama cultura tolteca y se caracteriza por una cerámica muy bonita. Entonces se presentaron los materiales, cerámicas, vajillas, objetos de concha y de piedra de lítica. Aparte se presentaron conchas y caracoles, que es a lo que se dedicaban, entre otras cosas.
CONCHA Y CARACOL
Entrevistado posteriormente a la conferencia, el doctor José Carlos Beltrán informó que de los objetos que se han hallado y que servían de intercambio son la concha y el caracol, ya que solo quedan pocas que se han rescatado y son pocas, a diferencia de la concha, de la que hay grandes acumulaciones y tenemos un muestrario para Punta Mita de más de 120 especies de concha y caracol.
También en la cultura tumbas de tiro, aparecen algunos grandes caracoles que vienen del Caribe, que son unos grandes “strombus” que se usaban para soplar, hacer sonidos y hacer ceremonias. Eso intercambian por las conchas de acá, especialmente por una roja que se llama Spondylus. Eso indica que practicaban un intercambio o comercio desde muy temprano.
También se dieron rutas de comercio tanto hacia el interior del país, hacia la parte alta de Nayarit, Jalisco, Michoacán y hasta el altiplano central. Y también las rutas marinas, porque vino gente desde Ecuador y Perú, Centroamérica, y navegaron hasta el Golfo de California y se hizo una especie de ruta comercial de primera línea desde el norte de México hasta. los puertos Centroamérica y hasta el sur de Colombia y Ecuador.
La gente de Ecuador se lleva productos que ellos mismos obtienen ahí en el Ecuador, con otros que llevan de México hacia los Altos del Perú. Ese básicamente fue el tema general de la charla con los vecinos. Aunque los primeros habitantes de la zona no tenían dinero como lo conocemos nosotros como unidad de valor, tenían productos de alto valor o muy apreciados como es la concha el jade y objetos de alto prestigio.
MÚLTIPLES HALLAZGOS
El historiador y cronista de Bahía de Banderas, profesor Eduardo Gómez Encarnación, expuso que la conferencia fue muy interesante y fue organizada por la doctora Viridiana Aguirre de la Universidad Tecnológica de Bahía de Banderas, quien tiene el objetivo de desarrollar el inventario digital y la mayoría de los asistentes fueron personas conocidas en la región.
El maestro Gómez Encarnación añadió que los temas que abordó el expositor, son temas que le han interesado a él también y el doctor José Carlos Beltrán Medina, conoce como es el contacto que tuvo la región de Punta de Mita con otros pueblos, algunos tan lejanos como Ecuador, Baja California, en el intercambio de productos de aquí y productos de metales.
Incluso el doctor encontró hornos para fundición de cobre en la zona de Punta de Mita, cuando el cobre aún no se explotaba en la región. Desde aquí llevaban el Spondylus y otras conchas preciosas, muy apreciadas allá para la zona andina.
Recalcó que es claro que hubo un comercio bastante nutrido y extenso de varios lugares del litoral, desde Baja California hasta Perú, por allá hasta Ecuador. Además, entre los hallazgos del arqueólogo está un observatorio en la parte alta de lo que es el hotel Four Seasons y siguiente paso es el estudio de los sitios.












