Por Eugenio Ortiz Carreño/Puerto Vallarta
Casi un centenar de alumnos, maestros, y coordinadores, encabezados por María Esther Avelar Álvarez, rectora del Centro Universitario de la Costa de la Universidad de Guadalajara, se dieron cita para la ceremonia de inicio del ciclo escolar 2026- B del Sistema Universitario del Adulto Mayor (SUAM).
“Este nuevo ciclo representa reafirmar una convicción: la educación es para toda la vida, porque aprender no tiene edad. La curiosidad, el deseo de conocer, de crear, de compartir y de descubrir nuevas posibilidades a lo largo de nuestra vida”, aseguró la rectora.
Afirmó que “el SUAM ocupa un lugar especial dentro del proyecto universitario 2025-2031, porque la universidad escucha a su comunidad y también aprende de ella; ustedes son parte importante”.
También dedicó unas palabras a los profesores a quienes dijo: “su participación hace posible que este espacio esté vivo, sea diverso y enriquecedor. La Universidad pertenece a la comunidad, somos una universidad que contribuye al bienestar y desarrollo de la región”.
Hombres y mujeres de caminar lento, de cabello color perla, con aroma a loción a jabón de olor, casi un centenar de “jóvenes del ayer” que disfrutan de los 36 talleres que se ofrecen en esté Sistema del Adulto Mayor, el cual que fue creado desde hace 12 años y donde participó en la inauguración del nuevo ciclo escolar una de sus fundadoras: Gabriela Andrea Scartascini Spadaro.
“Ahora somos una gran familia, porque hemos compartido un largo camino que no se interrumpió, ni en la pandemia. Aquellos que no pueden ya asistir, por diversas razones nos seguimos viendo en línea (vía remota por internet); hemos pasado las buenas y las no tan buenas, pero seguimos”, expuso Scartascini.
Y agradeció el interés de la actual rectora, al recordar que desde hace año y medio que llegó “le pedimos que siguiera incluyendo el Suam en su programa, y lo ha hecho, eso se lo agradecemos mucho”.
Comentó que “este proyecto educativo lo empezamos, aun cuando yo no era adulta mayor, aquí hay maestros y alumnos que ya lo eran, pero que siguen con el mismo entusiasmo. Para mí son como mi familia, hay tres de las alumnas desde que se inició este programa, que nos nombramos las desocupadas lectoras”.
Sonrisas, abrazos, besos lanzados a la distancia, para saludarse después de no verse por un corto tiempo, se escuchaba una plática para ponerse al corriente de sus citas médicas, de sus nuevos nietos, de los proyectos que tienen, e incluso de las próximas vacaciones que tendrán como una de las alumnas fundadoras Esperanza Vaquero, quien planea ir a China con la familia y por ello adelantó que faltará a clases; pero promete regresar con más ganas, ahora a sus 80 años.
Ana Elena Martín del Campo Carrillo, coordinadora de extensión del Centro Universitario, demostró su popularidad y trabajo realizado con las muestras de afecto de los adultos mayores, al entrar al auditorio Armando Soltero Macías, donde se realizó la ceremonia de inicio de talleres, para ellos es “Aneli”, dejan de lado su grado como licenciada y la ven como quien les apoya, en cada espacio que se requiere.
Agradeció en que siga la participación de los adultos mayores, cada semestre, la dedicación de los maestros y acotó “celebramos que se abran las puertas de la universidad como si fuese un hogar, para celebrar el valor del aprendizaje en los 36 talleres, seis dedicados a la salud y desarrollo, nueve a humanidades y el resto al arte y recreación”.
“Cada uno de ustedes aporta una riqueza invaluable a nuestro Centro Universitario, porque la curiosidad y las ganas de aprender no tienen edad. Nos alegra seguir contando con su entusiasmo y alegría, para seguir compartiendo. Gracias por ser parte de la historia, les deseo que este período esté lleno de momentos inolvidables”.
En el presídium de honor también estuvieron Adriana Guerrero Ocegueda, delegada sindical de la División de Sociales y Económicas, así como Ayacyuam Mejía y Acevedo, alumna del SUAM.












