Por Eugenio Ortiz Carreño/Bahía de Banderas
Las marinas de la bahía de Banderas se mantienen al cien por ciento en ocupación de sus lugares de amarre, tal como lo anticipó el presidente de Marinas Turísticas de México, Pablo Fernández, desde fines del año pasado y en este momento ni siquiera se pueden reservar espacios para los próximos meses.
Así lo confirmó el director de la Marina Nuevo Vallarta, Emilio Oyarzabal, al informar que no ha habido oportunidad ni siquiera de hacer alguna reservación.
La Marina Nuevo Vallarta es una de las más pequeñas de la bahía de Banderas, cuenta con aproximadamente 80 posiciones de atraque, pero también las grandes marinas como la de la Cruz de Huanacaxtle y la de Marina Vallarta, que mantienen el mismo porcentaje de ocupación.
Es importante considerar, cómo se señalan en medios especializados, que el turismo de marinas es muy selecto porque está dispuesto a pagar mucho más de lo que cuesta el hospedaje en un Airbnb o cualquier hotel de lujo y muchos viven en el barco y pagan su casa flotante porque es gente de un alto poder adquisitivo.
Por ejemplo, el barco de lujo que ha estado fondeado en la terminal marítima puede pagar hasta 50 mil pesos por día, mientras los hoteleros se quejan que no llegan ni al 40 por ciento de ocupación durante estos meses hasta octubre.
Entre tanto en las marinas no hay un muelle, no se pueden hacer reservaciones y por el contrario se necesitan más peines o sitios de atraque en Bahía de Banderas.
MERCADO RENTABLE
Como señalan medios especializados, entre ellos la revista IGY Marinas, de Los Cabos, el turismo náutico o chárter náutico es una manera cada vez más popular de combinar el amor al velerismo (o yatismo) y la navegación con las vacaciones y actividades vacacionales.
En primer lugar, se define como un segmento de la industria en la Europa Mediterránea y América del Sur, desde donde se ha extendido a los Estados Unidos, el Caribe y la Cuenca del Pacífico,
Y es que el turismo náutico no sólo es una manera agradable de ver lugares únicos en el mundo, también es una industria muy rentable.
Muchos turistas que disfrutan de la navegación combinan el turismo acuático con otras actividades. El suministro de equipos y accesorios para estas actividades, ha dado lugar a empresas también muy rentables y es que los turistas náuticos traen demanda de una variedad de bienes y servicios.
Uno de estos servicios es precisamente el espacio para atraque (lugar dónde amarrar el barco) para embarcaciones de recreo y deportivas, en algunos casos los turistas náuticos se quedan en su propio barco (similar en concepto a un “trailer park”), además se propicia el alquiler de embarcaciones para vacaciones y uso recreacional (chárter, cruceros y similares).
SERVICIOS BIEN PAGADOS
Otro servicio necesario es la salvaguarda y mantenimiento de embarcaciones, proveeduría de provisiones (agua, combustible, suministros, repuestos, equipos y similares), reparación y mantenimiento de embarcaciones de recreo, algo que facilita en la Cruz de Huanacaxtle, además de información (pronósticos del tiempo, guías náuticas, entre otros).
Existen corporaciones que utilizan la embarcación para “entretener” y convencer a sus clientes y colaboradores de negocios que alquilan o “chartean” su embarcación por día, incluyendo tripulación y accesorios, pesca deportiva, exploración de la naturaleza y simples paseos.
Según el tamaño, se considera “megayate” cuando la embarcación particular mide más de 80 pies (27 metros) o más de eslora (largo).
Este tipo de barcos en particular tienen un impacto muy importante y variado para los destinos, entre los que se pueden contar, entre otros: Publicidad, pues la mera presencia de este tipo de embarcaciones promueve el destino y genera derrama económica y orgullo para quienes los atienden.












