Por Norma A. Hernández/Fotos: Rodolfo Preciado/Bahía de Banderas
El mercado inmobiliario mexicano atraviesa una transformación sin precedentes: la edad para comprar la primera vivienda aumentó hasta los 40 años, el mercado de rentas se fortalece y la vivienda accesible se ha convertido en uno de los mayores retos para el sector, afirmó el consultor, escritor y conferencista en futurismo inmobiliario Raúl Fierro Z.
En entrevista, después de su participación como conferencista en la reunión mensual del Comité Mujer Inmobiliaria de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) Riviera Nayarit, Fierro Z. aseguró que el incremento en los costos de la tierra, los materiales de construcción y la vivienda ha provocado que miles de personas retrasen la compra de su patrimonio, mientras el mercado de arrendamiento cobra cada vez mayor relevancia.
Esta tendencia refleja una transformación profunda del sector y obliga a replantear la forma en que desarrolladores, inversionistas y autoridades enfrentarán los próximos años, afirmó el especialista.
“Hace un par de décadas la gente compraba su primera propiedad a los 25 años; después fue a los 30 y hoy la está comprando a los 40. Eso nos habla de que el mercado se ha encarecido y de que cada vez es menos accesible para las personas”.
El experto en marketing inmobiliario afirmó que este fenómeno no representa una crisis para el sector, sino una reconfiguración del mercado.
“Cuando sucede esto, naturalmente se fortalecen las rentas. Hoy es mucho más accesible rentar que comprar, y ese mercado tiene un enorme potencial de crecimiento”, señaló.
Pese al escenario, Fierro reiteró que el sector inmobiliario continúa siendo una de las inversiones más sólidas.
“Los bienes raíces siempre serán una inversión segura. Es el negocio que más millonarios ha hecho en el mundo. Quizá no sea la mejor inversión de un año para otro, pero de una década a otra no hay una mejor”.
BAHÍA DE BANDERAS, EN UN MOMENTO IRREPETIBLE
Más allá del panorama nacional, Fierro Z. consideró que Puerto Vallarta y Riviera Nayarit atraviesan uno de los periodos más prometedores de las últimas décadas.
A su juicio, la infraestructura que dejarán los eventos internacionales como el Mundial 2026 y la promoción turística continuarán impulsando la llegada de visitantes durante varios años, favoreciendo la inversión inmobiliaria y la plusvalía de la región.
“La bahía está en un gran momento. No creo que esto sea algo pasajero por unos cuantos partidos; toda la infraestructura y todas las historias que compartirán los turistas sobre México, Vallarta, Nuevo Nayarit, Sayulita o Bucerías nos traerán visitantes y ganancias durante muchos años”, afirmó.
Para el conferencista, el atractivo natural de la región —que combina playas, montaña, selva y una creciente conectividad— coloca a Bahía de Banderas entre los mercados inmobiliarios con mayor potencial del Pacífico mexicano.
DESTINOS NO TRADICIONALES, PRÓXIMOS POLOS DE DESARROLLO
Raúl Fierro Z. también adelantó que los próximos polos de desarrollo podrían encontrarse fuera de los destinos tradicionales.
Explicó que, históricamente, el crecimiento turístico se ha desplazado conforme los destinos alcanzan su capacidad. Lo que ocurrió hace décadas con Puerto Vallarta y, posteriormente, con Sayulita, podría repetirse ahora en otros pueblos costeros del norte de Bahía de Banderas.
“Toda la costa de Nayarit tiene muchísimo potencial. Chacala, Lo de Marcos y San Pancho están empezando a recibir a quienes buscan destinos menos saturados. Así empezó Sayulita hace años y así comenzó también Puerto Vallarta”, comentó.
Incluso consideró que existen playas y zonas naturales que hoy permanecen prácticamente inexploradas debido a la dificultad para acceder a ellas, pero cuyo valor aumentará conforme evolucionen las tecnologías de movilidad y autosuficiencia energética.
“Hay playas a las que hoy sólo se puede llegar por lancha. Cuando ya no dependamos tanto de la infraestructura tradicional y existan nuevas formas de transporte, esas zonas serán descubiertas y tendrán un enorme potencial”, explicó el especialista.
En ese escenario la sustentabilidad jugará un papel decisivo. Más que extender el crecimiento urbano hacia nuevas áreas naturales, consideró que el reto será aprovechar mejor el suelo disponible, incorporar tecnologías limpias y privilegiar el uso de materiales locales para reducir el impacto ambiental.
Sin embargo, puntualizó, el futuro del sector inmobiliario no dependerá únicamente de construir más, sino de entender cómo cambiarán la forma de vivir, desplazarse e invertir las nuevas generaciones. Y, desde su perspectiva, Bahía de Banderas parte con ventaja en esa carrera gracias a sus condiciones naturales, su conectividad y el creciente interés que despierta entre inversionistas nacionales e internacionales.













