Por Eugenio Ortiz Carreño/Bahía de Banderas
En los templos parroquiales y capillas católicas de toda la región que comprende los decanatos de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas se llevó a cabo la celebración del Domingo de Ramos, que recuerda la entrada triunfal de Jesús a la ciudad de Jerusalén, mediante la bendición de las palmas.
En la Diócesis de Tepic, a la cual pertenece los templos de la región Sur de Nayarit y Costa Norte de Jalisco, al iniciar la Semana Santa, Monseñor Engelberto Polino Sánchez, IX Obispo de Tepic, exhortó a los fieles a vivir estos días con intensidad y reflexión.
Durante su homilía, destacó que las palmas que se portan son un símbolo de triunfo, victoria y esperanza, recordando la victoria de Jesús sobre la muerte.
Monseñor Polino enfatizó que la palma no es un objeto mágico ni un amuleto, sino un compromiso de permitir que Cristo reine en la vida de cada persona y ayude a superar los resentimientos e invitó a aprovechar este tiempo santo para prepararse y celebrar la Semana Santa con santidad, recordando que “mientras tenemos vida, tenemos oportunidad” de acercarnos a Dios y vivir la fe plenamente.
MASIVA CELEBRACIÓN
En la parroquia de San Miguel Arcángel, en la delegación de El Pitillal, en Puerto Vallarta, el padre Francisco Javier Santiago Dueñas encabezó la celebración con las lecturas del evangelio de Mateo que narra la entrada de Jesús a la ciudad de Jerusalén y cómo es alabado por el pueblo, que lo aclama como su rey, pero también puso de manifiesto que ese mismo pueblo luego lo rechaza, lo cambia por Barrabás, y deja que Pilatos lo entregue a quienes lo van a matar.
Esa es la paradoja de la celebración de los últimos días de la vida de Jesús de Nazaret, lo cual fue rubricado por los cantos del coro que cantó a voz en cuello “Viva Cristo Rey” mientras el padre bendecía las palmas de la gente que se formó masivamente al centro del templo para tener acceso hasta donde el padre esparcía abundante agua bendita.
Mientras tanto, en el pequeño atrio del templo se establecieron vendedores de palmas tejidas y acompañadas lo mismo de romero, que de manzanilla las cuales le dan un agradable aroma al ramo. Otros vendedores no alcanzaron lugar frente al templo y se ubicaron cerca de la puerta lateral a ofrecer sus palmas.
La celebración se repitió en todos los templos de la región y en todas las misas que se celebraron este día con el cual se da inicio a las celebraciones de Semana Santa, con diversas ceremonias, procesiones, y actos de oración cada uno de los días de esta semana, hasta concluir con la misa de Resurrección.












