Pesar por la muerte del arquitecto Salvador “Cachi” Pérez

Por Norma A. Hernández/Puerto Vallarta

Puerto Vallarta despide a uno de sus arquitectos más entrañables. Salvador “Cachi” Pérez, reconocido por su trayectoria y por una obra estrechamente vinculada con el paisaje, la vida y la identidad de esta ciudad, falleció la mañana de este jueves 24 de septiembre rodeado de sus seres queridos.

La noticia fue compartida por sus hijos, John, Benji y Cachito, quienes pidieron a familiares, amigos y a la comunidad vallartense acompañar su partida con amor y respeto, de acuerdo con las creencias espirituales que caracterizaron a su padre.

“Esta mañana partió nuestro padre, Salvador ‘Cachi’ Pérez”, expresaron sus hijos al comunicar la noticia.

Señalaron que murió tranquilo, sin dolor y acompañado por su familia y explicaron que, fiel a su manera de entender la espiritualidad, no deseaba una despedida bajo los ritos funerarios tradicionales. Más adelante, informaron, se realizará una celebración de su vida.

IDENTIDAD ARQUITECTÓNICA

El nombre de Salvador “Cachi” Pérez está ligado a una etapa importante de la transformación arquitectónica de Puerto Vallarta, particularmente en proyectos residenciales y de hospitalidad que buscaron convivir con el paisaje, la topografía y la identidad de la ciudad.

Uno de sus legados más significativos trasciende incluso el ámbito turístico: la Biblioteca Los Mangos, cuyo proyecto arquitectónico realizó de manera altruista.

Documentos del Ayuntamiento de Puerto Vallarta reconocen que la biblioteca surgió después de años de gestiones impulsadas por Berenice Star, Ana Mendizábal y Carlos Munguía, y que el proyecto arquitectónico estuvo a cargo de Cachi Pérez.

La organización Becas Vallarta también identifica a Pérez como el arquitecto que diseñó de manera pro bono este espacio cultural, destacando además que había sido beneficiario de una beca durante su etapa estudiantil.

La biblioteca se convertiría con los años en mucho más que un sitio para consultar libros: es un espacio de encuentro comunitario, lectura, arte, exposiciones, talleres, cine, conferencias y actividades para niños y adultos. En 2010 recibió el Premio Vallarta en Cultura.

OBRA QUE PERDURA

Entre las referencias a su trayectoria también aparece el rediseño de La Palapa, realizado en 1987, una intervención vinculada a uno de los restaurantes más conocidos y tradicionales de Puerto Vallarta.

En Boca de Tomatlán quedó otra de sus obras personales: Villa Lala, una residencia que construyó en la década de 1980 y que posteriormente se transformó en hotel boutique. El proyecto conserva la relación con la selva y el océano que caracterizó buena parte de la arquitectura desarrollada por Pérez en el sur de Puerto Vallarta.

También se documenta su participación en la transformación y ampliación de Casa Isabel, en la colonia Alta Vista, así como en el diseño de Casa Demae, proyecto reconocido en referencias especializadas de arquitectura y posteriormente desarrollado en colaboración con otros profesionales.

Otras obras residenciales de la zona sur, como Villa Paraíso, frente a Los Arcos de Mismaloya, son mencionadas en registros periodísticos como parte de su trayectoria y de la arquitectura que ayudó a definir el paisaje de esa zona de Puerto Vallarta.

Más allá de los nombres de las construcciones, el trabajo de Cachi Pérez queda asociado a una manera particular de entender la arquitectura vallartense: integrar espacios habitables con el entorno natural, aprovechar las vistas hacia el océano y trabajar con la vegetación y la topografía como elementos del propio proyecto.

Su despacho, Cachi Pérez Arquitectos y Asociados, tuvo presencia formal en Puerto Vallarta durante años; incluso documentos municipales registran proyectos y trámites realizados por la firma en la ciudad.

Pero quizá sea precisamente la Biblioteca Los Mangos la obra que mejor resume otra dimensión de su legado: la de un arquitecto que decidió poner su profesión al servicio de la comunidad.

Hoy, mientras la familia Pérez González enfrenta su pérdida, Puerto Vallarta despide a un hombre cuya obra permanecerá integrada al paisaje cotidiano de la ciudad.

Sus edificios, sus espacios y, particularmente, una biblioteca que nació de su generosidad seguirán contando parte de su historia.

Descanse en paz.

Déjanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *